En este blog no se va a hablar de política, ni de guerras, ni de sexo, ni de fútbol, ni de viajes, ni de astronomía, ni de fotografía, ni de natación, ni de cervezas, ni de nada de nada. Por contra, escribir, lo que se dice escribir, se hará sobre todo eso y mucho más...
...cuando pueda ¿eh?.
Mi tío Ramonico vivió durante un tiempo en el Barrio de San Antón, que tan cerca tengo ahora. Creo que su mujer, mi tía Reme, era de allí. Recuerdo que cuando nació su primer hijo, Mari-Reme, fuimos a su casa de visita. Calculo que mi prima y yo nos llevaremos 3 ó 4 años a lo sumo, la edad que yo tendría cuando estuvimos allí y mi tío se empeñó en darme mi primer paseo en moto. La moto era la que llevaban los “macarricas” entonces (y mi tío muy probablemente lo era), una Derby de carretera de poca cilindrada, que hacía ruido de chicharra -agudo y escandaloso- y vibraba aún más escandalosamente. Aferrado a los flancos de mi tío –aún llevará la señal de mis uñas en los costados-, me dio una vuelta por todo el barrio y, de regalo, algo de campo a través por los descampados de enfrente, junto a la fábrica de Turrones Galiana. Cuando paró, los cataplines me repicaban como cascabeles y tenía un extraño temblor por todo el cuerpo, mezcla de la excitación y de la vibración transmitida por el sillín, que aún no me había abandonado. --¿Te lo has pasado bien?me preguntaban. No pude decir nada, las palabras se habían mezclado todas en mi cabeza. Ah, y tardé mucho tiempo en volver a subirme a una moto...
A finales de abril les hablé de un par de libros que compré en la Fnac de Murcia: Flashman el libertador, de G.M.Fraser y El pretendiente americano, de Mark Twain. El primero no me ha decepcionado porque es más de lo mismo, una novela de aventuras ambientada históricamente y bien documentada, donde el protagonista, un redomado sinvergüenza, nos conduce de lío en lío, escapando de la forma más inverosímil de la mayoría de ellos. En esta ocasión se ve embarcado, por “gentileza” de su amado suegro, en un barco negrero, donde conoce a unos personajes de lo más curioso. Y no les diré más. Si les gusta este tipo de literatura, pasarán un buen rato con él.
En cuanto al segundo, como suele ocurrir siempre que se depositan demasiadas esperanzas en algo, me ha dejado bastante indiferente, pues esperaba mucho más de él. Más bien me pareció un folletín escrito por cualquier desconocido que “la novela que el autor redactó riendo a carcajadas”, como reza en la tapa. Y más si el autor es Mark Twain. Otra crítica que leí sobre el libro decía que “quien lo leyera sin soltar ni una risotada” (más o menos) no disfrutaba de buena salud mental. Pues yo debo estar bastante loco, pues apenas consiguió arrancarme una sonrisa. Y no es que sea un libro aburrido, ni mucho menos, pero de ahí a ser extremadamente divertido... En fin, que no se lo recomendaré a los amigos, pero léanlo si quieren y juzguen por ustedes mismos. Son poco más de doscientas páginas.
Ya sé que tengo muchas cosas pendientes en el tintero digital, pero es que –como siempre- me falta tiempo. Aprovechando que es mi cumpleaños, subiré algo cortito y fácil, la foto del calendario correspondiente a mi mes: junio.
Y siguiendo con el Castillo de los Schwarzemberg en Hluboká nad Vitavou, en la República Checa, les dejo con otra imagen, tomada en ese mismo lugar, pero a la espaldas, tal vez el trozo más bonito del lugar. Y como viene siendo costumbre también últimamente, les dejaré, como bonus-track, uno de los curiosos picaportes que adornaban la puerta de entrada (los turcos y los mogoles son muy queridos en toda Centroeuropa).
Como ya les adelanté hace algunos días, recientemente recibí un sobre del amigo Pericles, uno de los escasos lectores y de los más activos comentaristas de este bloc. ¿Y qué contenía el sobre? Pues, entre otras cosas, un pequeño relato ilustrado de su viaje a Egipto, bastante interesante aunque más corto de lo que me hubiese gustado (al relato me refiero); unos “ficheritos” (más de 300 Mb) con apuntes sobre arqueología y arte rupestre, hechos por él (todo un valor añadido); las películas Zeitgeist I y II, que aún no he tenido tiempo de ver y, ¡tachán! un cuadernillo con monedas y sellos del país de las pirámides. Como podrán comprobar en las fotos que les incluyo, estos señores lo tienen todo muy organizado con vistas al turismo. En Cuba tienen preparados unos cartoncillos con monedas con el mismo fin, pero es algo mucho más cutre, nada que ver con la presentación egipcia, que me recuerda a los álbumes de cromos de los 60-70.
Hace poco participé con la foto de arriba en el concurso de Semana santa ilicitana convocado por PubliAntón, una de las empresas con más solera -si no la que más- del mundillo publicitario local. Los que me conocen, saben de sobra que no soy muy amante de lo religioso y mucho menos de sus manifestaciones callejeras, aunque sí lo soy del interés antropológico y plástico que trasciende en muchas de ellas. Hay dos procesiones tradicionales en este pueblo que son especialmente llamativas: una es la del domingo de ramos, con miles de palmas blancas y obras de artesanía hechas con las hojas de éstas que rozan lo imposible; la otra es la del de resurrección, más conocido aquí como el de las aleluyas, donde los vecinos se apostan en los balcones a lo largo del recorrido tirando estampillas multicolores al paso de las imágenes del cristo resucitado y de la patrona de Elche, la Virgen de la Asunción (la protagonista de mi foto).
El caso es que el pasado día 6 se exponían las 20 seleccionadas (de un total de casi 200 imágenes de altísima calidad, según el organizador) en el Palacio de Congresos de Elche. Primer fallo, en mi opinión, pues contando con tanta calidad en las obras recibidas, lo lógico sería que se mostrasen todas, haciendo la exposición más llamativa y atractiva al público, poniendo aparte, eso sí, las premiadas. Ello habría permitido a los asistentes comprobar el buen nivel fotográfico que hay en su pueblo y, de paso, patentizar el buen criterio del jurado en la elección de las obras seleccionadas. Problema de espacio no había, pues desde la entrada hasta el rincón donde colocaron la mini-exposición, había unas cuantas decenas de metros cuadrados vacíos, delimitados por unos paneles inmaculadamente blancos, lamentablemente desaprovechados.
Dejaré de lado mi opinión sobre la calidad de las fotos premiadas, pues podría parecer despecho, pero les diré que las decisiones del jurado han provocado una gran polémica entre muchos de los concursantes y entre otros aficionados que, sin haberlo hecho en esta ocasión, suelen participar activamente en foros fotográficos y en otros concursos y saben de qué hablan cuando critican una imagen. Independientemente de los gustos de cada uno, hay unos criterios de calidad, composición, técnica, etc. que distinguen una buena fotografía de una mediocre. Pero no me extenderé más, si quieren comprobar “in situ” el debate que se ha originado, podrán hacerlo en los siguientes enlaces:
NTN – el blog corporativo de PubliAntón, patrocinador del concurso
El hilo que sobre la exposición se abrió en el grupo Elche/Elx de Flickr
Ya me dirán qué les parece. Por cierto, ¿les gusta mi foto? (sean sinceros, por favor)
Hace unas semanas, enterraron a mi amigo Salva, Salvador Saura, camarada de viejas guerras ya casi olvidadas. Hacía tiempo que no nos veíamos, pues la cerveza que nos habíamos prometido su hermano Paco, él y yo, se fue postergando a lo largo de los años, hasta que su prematura marcha la ha convertido en imposible. Cuando la madre tierra se cobre de los que aquí quedamos lo que le pertenece, tal vez nuestras esencias se vuelvan a encontrar en la savia de cualquier árbol, o en las aguas de cualquier río, o en ese viento que hace cimbrearse a las palmeras mientras escribo esto. Descansa en paz, amigo.
Pasa la vida, y no has notado que has vivido, cuando pasa la vida.
Pasa la vida, tus ilusiones y tus bellos sueños, todo se olvida.
Pasa la vida, igual que pasa la corriente cuando el río busca el mar,
y yo camino indiferente a donde me quiera llevar
Pasa la gloria, nos ciega la soberbia, pero un día pasa la gloria.
Pasa la gloria, y ves que de tu obra ya no queda ni la memoria.
Pasa la vida, igual que pasa la corriente cuando el río busca el mar,
y yo camino indiferente, a donde me quiera llevar...
El mes de junio llegó cargado de novedades: recibí un sobre del amigo Pericles de Aluche repleto de cosas interesantes de las que ya les hablaré; se falló el concurso que sobre la Semana santa ilicitana había convocado PubliAntón, empresa publicitaria local con mucha solera; se ha inaugurado (por fin) la Feria del libro, aunque en un primer vistazo no la he visto tan interesante como la del anterior; seguramente cambiaremos nuestro destino del verano, pues ha surgido una opción que puede ser bastante interesante; se han expuesto al público las maquetas de los proyectos (algunos internacionales) que optan a construir el controvertido Mirador del Palmeral de Elche; hemos visitado en el MAHE la exposición dedicada a los moriscos o, mejor dicho, a conmemorar –que no celebrar- su expulsión hace 400 años...
De todas estas cosas, y de alguna más, por supuesto, les hablaré con más detalle en las próximas semanas. Me pongo a ello.
Si desea contactar conmigo, puede hacerlo pinchando aquí
Un dato útil
Por si no lo saben, si pulsan en cualquier fotografía incluida en este blog, podrán verla más grande, lo cual será muy conveniente en muchos casos. De nada.
Todas las imágenes que aparecen en este blog (salvo muy escasas excepciones) son de mi propiedad (al menos están hechas por mí). Si alguna de las escasas excep- ciones es suya y le molesta que no le haya pedido permiso para publicarla (también sería casualidad), dígamelo y la suprimiré tan pronto lea su mensaje. Por si acaso, ahí van mis excusas por adelantado.