domingo, 17 de diciembre de 2006

De "palabros" y otras cosas

Mi amigo cibernético Carlos Yoder, escribía no hace mucho en su siempre interesante blog –cuyo enlace pueden encontrar a la derecha de este texto- sobre las palabras tan distintas utilizadas a veces para definir a personas, animales o cosas en Hispanoamérica y en España, así como los diferentes significados de una misma palabra a ambos lados del charco. Llegó incluso a comenzar, medio en broma, un diccionario español-español que a todos nos vino bien. Aún de vez en cuando se añade alguna palabra, con el consiguiente cachondeo. No crean que esto ocurre únicamente entre comunidades distantes y separadas por un océano, pues es algo que sucede frecuentemente dentro del mismo país, e incluso de la misma comarca. Pues bien, este largo puente estuvimos comiendo con unos amigos, entre ellos una pareja de navarros (de nacimiento ella y de apellido él) y estuvimos hablando sobre los localismos, esos “palabros” como yo los llamo que, aparte de una seña de identidad –puedes conocer a un paisano en la cochinchina sólo con oirlo hablar-, sirven para mantener un poquito más vivos, si cabe, los distintos idiomas con que convivimos diariamente. Por encontrarse Elche en una zona limítrofe, nuestro lenguaje es una mezcla de castellano, valenciano y panocho en menor medida –sin contar la aportación cultural voluntaria o involuntaria de la inmigración de otras zonas de España en épocas de apogeo industrial-, lo cual produce vocablos híbridos de utilización casi exclusiva de esta zona. Además, se siguen usando palabras del castellano que apenas se conocen –y mucho menos se emplean- en el resto del país, lo que contribuye, como dije antes, a evitar su desaparición. Pues bien, de todo esto, que llama mi atención y les estoy explicando, se hizo eco el Dr. Francisco Orts, quien tuvo la paciencia de recopilar y comentar las palabras y expresiones locales en un librito titulado “Antología de palabras, dichos y refranes de la comarca de Elche”, cuya tercera edición acaba de publicarse, con una sección nueva dedicada exclusivamente al vocabulario relacionado con la palmera. ¡Menuda sobremesa pasamos comentando -y recordando en algunos casos- palabras como changlón (racimo), chapanto (cotilla), engorraor (estafador, timador), engrunsar (balancear, columpiar) y muchas otras que me retrotrajeron a mi niñez y a mis juegos en calles sin asfaltar, al caballo del carro de la basura...! Pero eso son otras historias, que prometo contarles otro día.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Me han dicho que tienen problemas para insertar comentarios. Esto es una prueba de que no es así (espero).

Pasqual García dijo...

Che!
Enhorabona, espere parlar amb tu perquè em digues com funciona açò, envio de fotos, etc.

Pasqual_PiR

Carlitos Yoder dijo...

Ansina é nomá, don Peji. Le hablamo bien distinto, según donde le esté.

Un abrazo desde Ljubljana, y algún otro día contá algo de tu niñez... como las cosas que te decía tu padre con las frutas y los gusanos ;-)

pejiguera dijo...

Pasqual, gracias por tus comentarios. Pensaba hacer un post explicando lo del nuevo grupo en Flickr, pero si veo que me retraso -cosa muy probable- te enviaré un correo directamente.

Carlitos, qué alegria leerte por aquí. Verás que aún está todo un poco cogido con pinzas, pero poco a poco lo iré puliendo. Y claro que contaré cosas de mi niñez. Aquí donde me ves, tan grandote, soy un sentimental. Gracias por la visita.

Y bienvenidos sean también todos los que han entrado y no han podido dejar prueba de su presencia.

Y ahora, a ver si me pongo las pilas y escribo algo más, no me vayan a poner fama de gandul.

Anónimo dijo...

Hola