lunes, 1 de enero de 2007

Feliz Baño Nuevo

Esto que viene a continuación es una colaboración que escribí para la página web -especializada en natación- de un amigo: http://www.nadador.tk/, por añadir un toque de humor entre tanta técnica y buenos consejos. Espero que les guste. Feliz Baño Nuevo a todos.


DECÁLOGO DE ESCAQUEO ACUÁTICO

Los que asistimos a piscinas dos o tres veces por semana a recibir clases de natación, tenemos en ocasiones días que podríamos definir como “de pocas ganas de nadar”. Como el sentido de la responsabilidad en unos casos, y la presencia amenazadora de madre/padre/hermana mayor, etc. en otros, nos impide el “fumarnos” la clase, he aquí algunos consejos para, una vez dentro del agua, hacer más llevadera y descansada la misma. Para simplificar, supondremos que quien te acompaña es tu madre, que además te ve desde fuera y que tienes monitor y no monitora como te gustaría (si eres chico hetero). Estas son las recomendaciones:

1. Investigación. Averigua cuales son las aficiones del monitor y aprovecha las pausas en que os da instrucciones para introducir inocentemente una pregunta u observación interesante sobre su tema favorito. Normalmente, puedes arañar algún minutillo de descanso.
2. ¡Me entra agua en las gafas! Si además eres miope, puedes exagerarlo para que un compañero/a o el propio “moni” te ajuste las gomas. En el peor de los casos, otro minuto de respiro no te lo quita nadie.
3. El más guay. Sé el más servicial de los compañeros. Si lo anterior le pasa a otro, ¡que no se adelante nadie en ayudarle! Además, tu madre, que te está viendo desde fuera, verá que eres una persona solidaria.
4. El trago. Hay veces que sin querer se te va algún traguillo por el lado que no es. Como ya conoces lo que pasa y es fácil de simular, pues adelante. Éste además tiene la ventaja que lo puedes repetir dos o tres veces en la misma clase: ¡jolín, que torpe estoy hoy! No sé qué me pasa...
5. La rampa. Una variante del anterior a la que también puedes sacar mucho jugo: estiramientos, etc. El tiempo de recuperación después de una falsa rampa es inversamente proporcional a la mirada asesina que te está echando tu madre desde detrás del cristal.
6. De buen rollito. Ten siempre algún buen chiste en la recámara y no lo alargues innecesariamente. Mejor dos chistes cortos que uno muy largo. Esto lo puedes combinar con comentarios graciosos al final de cada serie. Por ejemplo: “he cogido el churro al revés”, “mi pull no funciona”, “déjame tu tabla que corre más que ésta”, “si veis algo flotando es mi hígado”, etc.
7. Las náuseas. Después de una serie larga, de esas que las bolas de los ojos te bailan solas dentro de las gafas, cuando recuperes el aliento dile al monitor que tienes ganas de vomitar. Has merendado/almorzado mucho y se ve que algo te ha sentado mal. Vas a salirte un poco por si acaso. Pon cara de asco para preocupar también un poco a tu madre y vuelve al agua no antes de 5 minutos. Pero vuelve, que vean que hay voluntad.
8. ¡Que me meo encima! Sobran los comentarios. ¡Ah! y una colleja a la salida no te la quita nadie.
9. El cocodrilo. También conocido como “el hipopótamo”. La técnica consiste en camuflarse sumergido al final de la piscina asomando únicamente los ojos y la nariz. La nariz para no ahogarte y los ojos para no perder de vista al monitor. El borde de la piscina te ocultará de los que miran desde fuera (sobre todo de tu madre, claro).
10. El jueguecito. Propón al monitor algún juego en que podáis participar todos. Si está por la labor, podéis pasar todos una clase de lo más agradable. Pero ¡ojo!, sin darte cuenta acabarás más cansado que si hubieras nadado normalmente. Eso sí, la clase se te pasará en un pis-pas.

Espero que todos estos consejos te sirvan de ayuda. Hay muchos más, pero la lista sería interminable. Recuerda que tampoco es conveniente abusar, a menos que quieras ampliar tu colección de sopapos. No olvides que tu madre te conoce como si te hubiera parido. Y el monitor acabará por no perderte de vista...

2 comentarios:

nadador dijo...

He vuelto a leer tu decálogo y me ha parecido tan bueno como la primera vez que lo leí.

Lo más gracioso de todo (y algo que la mayoría de tus lectores desconocen) es que todas las técnicas descritas las has puesto en práctica realmente durante las clases.

Un saludito y un fuerte abrazo para el alumno que más me ha enseñado.

pejiguera dijo...

Muchas gracias por la visita, y por dejar constancia escrita de ella.

Hay una norma para escribir buenos post que dice que hay que saber bien de qué se habla. Y en este caso, todo lo que digo lo sé de primera mano. 8-D

Con la última frase me has dejado sin palabras. ¿O te referías a la ducha?

Suerte con los/as fieras.
Hasta siempre, amigo.