domingo, 14 de enero de 2007

Tropecé de nuevo con la misma piedra

Estas navidades hemos estado, invitados por unos amigos, en Navarra, concretamente en Estella. Ya habíamos estado en el viejo reino hace doce o trece años –no en esa ciudad-, pero la verdad es que redescubrir un lugar con alguien del terreno es mucho más interesante. Aunque sólo estuvimos tres días, pues la salud de mi padre empeoró repentinamente y tuvimos que volver antes de lo previsto, encontramos un hueco para revisitar un sitio que me dejó marcado en nuestro anterior viaje por su belleza y por la dureza de sus rocas (que le pregunten si no a mi rabadilla y a mi viejo y fiel objetivo Tanrom, que aún aguantó el tipo durante algunos años más). Es éste el nacedero del Río Urederra, en la Sierra de Urbasa. Y esta es la foto que tomé, en pleno mes de agosto:

Conseguirla me costó un buen golpe en el trasero y un pequeño desperfecto en el filtro del objetivo que antes mencioné. Doce años después, volví a encontrarme con el nacedero y con las rocas que lo rodean y protegen, cuya solidez pude poner a prueba nuevamente, esta vez con mi rodilla izquierda, que aún se resiente del golpe –los años no pasan en balde-. Todo para conseguir esta otra foto, que no es ni mucho menos mejor que la anterior:


Pero el paseo es totalmente recomendable si alguna vez visitan la zona, pero eso sí, vayan con cuidado, pues en algunas épocas del año, o en caso de lluvia, las piedras son muy, pero que muy resbaladizas.

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