domingo, 29 de abril de 2007

Barcelona

Como ya dije dos post más abajo, el pasado fin de semana estuvimos en Barcelona. Con la “excusa” (ja, ja) de ver a Roger Waters (Pink Floyd) en concierto, nos reunimos después de algunos años, viejos amigos –y amigos de amigos-. Todos estos ingredientes, en el bonito recipiente de la Ciudad Condal, han fabricado una receta inolvidable. ¡Qué corto se me hizo el fin de semana! Y eso que nos dejamos un montón de cosas por hacer... Desde el viernes por la noche que bajamos del tren en la estación de Sants, hasta el domingo después de comer que lo volvimos a coger en el mismo lugar, sucedieron un montón de cosas, el CONCIERTO (así, en mayúsculas) entre otras. El sábado por la tarde, después de una corta pero reparadora siesta (para recuperarnos del trasnoche de la víspera), emprendimos tranquilamente nuestro paseo hasta el Palau Sant Jordi. Por el camino, la Plaza de España y el palacio y fuentes de Montjuich. En las cercanías del Palau, compramos dos camisetas para los chavales. No son las oficiales, pero valen 10 euros y tampoco están mal. En la caseta de productos oficiales, junto a la entrada, hay a la venta camisetas (30 €), gorras (20 €), programas de la gira (20€), tazas, y litografías numeradas y firmadas por el Sr. Waters al módico precio de 90 €... Querría haber comprado una camiseta, no lo hice y luego lo lamenté. Esta semana las vi en la web del merchandising de la gira a 33 euros + 9 de gastos de envío, con lo cual aún me arrepentí más. Parece mentira que a mis años aún me pasen estas cosas. Pero bueno, siempre nos quedará el recuerdo. Cuando entramos, lo primero que nos llamó la atención fue el escenario. Había una botella (de espaldas) de Johnny Walker, un vaso medio lleno de wisky y una radio antigua, todo en penumbra. Conforme se acercaba la hora del concierto, comenzó a sonar música de fondo (R&R para amenizar la espera) mientras se iba aclarando todo poco a poco. Hubo un momento en que se vió salir humo en el escenario, como si hubiese un cigarro gigante debajo. Aún faltaban unos minutos, pero el público, ansioso, comenzó a gritar. De pronto, una mano gigante, con un cigarrillo encendido, apareció en escena para girar el dial de la radio. ¡Qué susto! ¡Resulta que el decorado era una pantalla!, pero qué definición. Impresionante. Luego, un guiño al auditorio: en la radio comienza a sonar una canción de Abba y la mano se apresura a cambiar la emisora, entre risas y aplausos. Pues esto, señores, fue el aperitivo del concierto del año. Como luego me dijo alguien, una ocasión así no se puede dejar pasar (aunque no te guste quien toca). Para resumirlo en dos palabras, las tomo prestadas del comentario que me hizo unos días atrás mi amigo Paco: Hito Irrepetible. Yo no lo habría dicho mejor.

6 comentarios:

Pericles dijo...

Confirmado: se vendieron 17.800 entradas para el CONCIERTO, más 25 que se colaron hacen un total de 17.825 almitas.
Este concierto es como las grandes peliculas: cuando sales del cine piensas que ha estado muy bien, y con el paso de los días te vas dando cuenta de su verdadera dimensión. Vuelves a recordarlo con quien tuvo la ocasión de verlo (Eva flipó en colores) y támbien con quien no pudo asistir, y es cuando te das cuenta de lo que has visto. Esta semana te enviare el DVD. Aunque tiene cinco añitos es genial y seguro quet e hará recordar la noche del sábado, porque lo que son las fotos y las imágenes que saqué son de pena.De todos modos te mando al gunas de dentro y fuera del concierto.
Bueno tronco, hasta otra.

pejiguera dijo...

Gracias por el dato, Pericles. Y coincido contigo en todo. El sábado a mediodía estuvimos haciéndonos la cervecita con los amigos y Dani y yo nos "erizamos" otra vez contándoles detalles del concierto a los que no pudieron ir. Siempre he dicho que con la fotografía se disfruta -como poco- tres veces: cuando se hace, cuando se ve el resultado y cuando se visiona y comenta con los amigos. Con esto pasa igual.
Espero con ansiedad el disco. En cuanto a mis fotos, tampoco salieron gran cosa. En cuanto las reduzca, te enviaré una selección. Gracias otra vez y hasta siempre.

Gerald dijo...

Bueno, Sr. Pejiguera, ahora si que es el momento de que baje a su trastero a recoger esa docena de cohetes de gran calibre que tiene Vd. guardados para la gran ocasión de mi estreno en su blog con mi primer comentario, y los lance a toda velocidad a su querido cielo mientras se fuma su "purito" de rigor en su terraza de levante, sitio idóneo para el intercambio de reflexiones metafísicas y espirituales al igual que para contemplar con desdén ese pequeño trasiego de almas inocentes que se encuentran de camino hacia el sufrimiento dominical que les proporciona su querido y malogrado Elche C.F.
Antes de entrar en materia, quisiera felicitar al Sr. Pericles, a quien creo no tener el gusto de conocer, por acudir en 1978 a un concierto de Camel, ya no por lo que representara en sí, pues todavía casi no habían entrado en su fase de declive, sino además por ver en acción a mi más admirado batería -Andy Ward- de todos los que he conocido hasta la fecha, y puedo decir que me he estudiado a unos cuantos, tres años antes de que, en una crisis provocada por el trastorno bipolar que sufría, atentara contra su vida. Aunque no murió, ya no ha vuelto a ser ni será quien fue. Una gran lástima por la pérdida de uno de los más grandiosos talentos (a la batería) que nos ha dado la historia del Rock. Peor ha sido el caso de Keith Moon (The Who) o de John Bonham (Led Zeppelin), esos ya ni lo pueden contar. Supongo que la gira sería del disco Breathless, que aunque no fue gran cosa, seguro que el concierto no tuvo desperdicio. Yo solamente he visto a Camel en 2 ocasiones, tras su reaparición en escena en 1991, Madrid (2000) y Murcia (2003), ambas memorables, pero reconozco que la primera me impactó más. En ambos casos, la batería estuvo muy bien cubierta por Dennis Clement, una verdadera fiera, y sobre los teclados ya no puedo decir lo mismo pues ahí nunca debería haber faltado el difunto Peter Bardens.
En fin, vamos a lo que vamos. He de admitir que la música, en especial el Rock Progresivo, es mi mayor afición y llevo escuchándola a fondo desde que tenía unos 13-14 años o antes, y desde entonces (unos 22 años) es curioso cómo he creído alcanzar la cima de este género musical tras escuchar discos irrepetibles o ver en concierto a grupos como Emerson, Lake & Palmer, Yes (al completo), Camel, o Marillion, entre otros, pero es prácticamente imposible poder describir lo que ocurrió el pasado 21 de Abril en el Palau Sant Jordi, en la única parada en España de una gira mundial que dura año y medio, hasta el punto de ya ni siquiera poder imaginarlo si el Sr. David Gilmour hubiera hecho acto de presencia, aunque fuera sólo para haber tocado junto a Waters Comfortably Numb. Seguramente el Palau se hubiera venido abajo. Roger Waters dejó bien patente que es la absoluta alma creativa de Pink Floyd y transmitió a la perfección toda su obra. Yo discrepo con Vd., Sr. Pejiguera, y con su querido amigo Paco con referencia al sonido. Es el más perfecto que he oído en mi vida, y en ningún momento hubo ningún síntoma de flaqueza. La única explicación que se me puede ocurrir es vuestro estado de emoción desmesurada, hecho totalmente disculpable.
Para mí es totalmente imposible que en cualquier concierto que diera Pink Floyd desde 1987, año en el que comenzaron a dar conciertos sin Roger Waters, haya habido el mínimo atisbo de acercamiento a las versiones que oímos de Set the Controls for the Heart of the Sun, cualquier canción de la totalidad de Dark Side of the Moon, e incluso me atrevo a decir Wish you were here (nunca me hubiera imaginado diciendo ésto), pues a pesar de que no fue cantada por el Sr. Gilmour es la versión más elegante que he oído nunca.
Yo estoy totalmente de acuerdo con Roger Waters en su afirmación que A Momentary Lapse of Reason y The Division Bell son discos que no merecen llevar el nombre de Pink Floyd. El paso del tiempo ha dado la razón a Roger Waters y ha demostrado que él ha sido la verdadera inspiración de Pink Floyd, si alguien había tenido duda alguna vez. Es verdad que David Gilmour tiene una voz perfecta, es uno de los mejores guitarristas del mundo y es un gran técnico de estudio, pero todo eso le ha llevado símplemente a sacar discos totalmente mediocres tanto con Pink Floyd como en solitario, sobre todo en solitario. Por el contrario, Waters ha sabido mantener la inspiración todo el tiempo, sobre todo en su disco en solitario Amused to death (1992), una verdadera obra maestra con música perfecta y letras impecables plagadas de profundas reflexiones en contra del imperialismo americano, la sumisión británica al mismo, la pérdida actual de los valores humanos,... De este disco tocó Perfect Sense, partes I y II y sólo Roger Waters puede crear letras como: "The monkey sat in a pile of stones and he stared at the broken bone in his hand. Strains of a vienese quartet rang our across the land. The monkey looked up at the stars and he thought to himself memory is a stranger, history is for fools. And he cleaned his hands in a pool of holy writing, turned his back in the garden and set our for the nearest town. Hold on, hold on soldier. When you add it all up, the tears and the marrowbone, there's an ounce of gold and an ounce of pride in each ledger. And the Germans killed the Jews, and the Jews killed the Arabs, and the Arabs killed the hostages and that is the news. And is it any wonder, that the monkey's confused. He said Mama, the President's a fool, why do I have to keep reading these technical manuals. And the joint chiefs of staff and the brokers of Wall Street said don't make us laugh, you're a smart kid. Time is linear, memory is a stranger, history is for fools. Man is a tool in the hands of the great God almighty. And they gave him command of nuclear submarine and sent him back in search of the Garden of Eden... y no sigo más.
Creo que me estoy enrollando un poco de más. Voy a terminar destacando los bises con el doble solo de guitarra de Another brick in the wall (nunca me lo hubiera imaginado) y el solo de guitarra simultáneo en Comfortably Numb, el homenaje al siempre presente Syd Barrett, las explosiones del escenario cada vez que pronunciaban Bring the Boys Back Home, las explosiones del escenario en general, el astronauta paseándose por todo el Palau, el cerdo del Animals paseándose también con graffitis que decían Stop Bush Now o Chenney Asshold justo en el culo, el prisma de rayos laser encima de la pista, la super pantalla de alta definición del escenario, y mil cosas más. Solo se puede aglutinar todo en una sola palabra: INOLVIDABLE.

Finalmente, es una verdadera pena que músicos de la talla de David Gilmour o Roger Waters, que se han pasado media vida de escenario en escenario cantando "Tear Down the Wall", no sean capaces de tirar su propio muro en beneficio de la música y de los millones y millones de seguidores de Pink Floyd que hay en todo el mundo. Supongo que, dadas las impresionantes fortunas que tendrán cada uno, eso es más importante que cualquier Royalty o cualquier orgullo.

pejiguera dijo...

Jolín Gerald (¿Gerald?), iba a contestarte largo y tendido, pero creo que hemos superado con creces el espacio del servidor. ;-D
Dos comentarios de estos más y me echan de Blogger.

En cuanto a la extraña pareja, solo ellos saben lo que se han dicho y hecho, pero parece que orgullo les sobra a los dos (tal vez un poquito más a quien menos me pensaba: Gilmour). Tal vez los otros dos miembros podrían actuar de catalizador, pero veo más factible que el Sr. Bush se meta sólo en sus asuntos a que estos dos se abracen de forma espontánea y sincera. Por desgracia, es lo que hay...

Gracias por estrenarte. A ver si ahora que lo has hecho, te animas y no lo dejas (esto es válido también para Mrs. Gerald).

Hasta pronto.

Pericles dijo...

Me alegra observar que todavía hay personas que saben que Camel no es solo una patente de Tobacco Reynolds o empresa afín. Efectivamente vi por priemra vez a Camel cuando presentaban el Breathless y,aunque no fue un disco que precisamente te cortara la respiración, contenía todavía algo de la magia del "Snow Goose". "Mr. Chaston" estuvo increible, pero lo que más me sorprendió del concierto, con permiso de Latimer, fue el trabajo de Mel Collins, auténtico señor de los vientos. Fue un auténtico recital de clarinete, saxo y travesera. Bardens ya andaba de baja ya por aquel entonces.
Respecto al sonido del Palau, estoy con el Sr. Gerald en que fue alucinante , pero no mejor que Peter Gabriel en las Ventas o Genesis en el Calderón(por cierto por 500 pelas, cosas de Tierno). Si que es verdad que el concierto de Waters tuvo esos puntos del Dolby Digital, asemejandose a una pelicula en una buena sala de cine, pero hubo momentos en que el sonido chirrió. Repito momentos.
Sr. Pejiguera. ¿Recibiste los emilios? Te los mande a tu correo de hotmail.

pejiguera dijo...

Cuanto más leo los comentarios de este post, más me doy cuenta de lo inculto que soy. :-O

Bueno, mi primer concierto "serio" fue en 1980 (creo), en Madrid, para ver al Sr. Blackmore, el virtuoso y huraño guitarra de Deep Purple, que con su nuevo grupo "Rainbow" nos deleitó en el campo del Rayo Vallecano. De teloneros actuaron UFO y Deff Lepard, macarras como ellos solos. Hubo un ambiente muy sano, como era habitual por aquel entonces. Detrás justo mío, de pie en el cesped, estaban los "Barón Rojo" echando caladas de una cachimba que alguien había improvisado con un melón. Por la edad, parecían nuestros padres. Después de eso, sólo he podido acudir a eventos menores, con grupetes españoles que actuaban en o cerca de Elche. Al de Camel en Murcia recuerdo que Dani (perdón, Gerald) me animó a ir, pero era un miércoles y al día siguiente había que currar, así que decidí que lo mejor era quedarse. Hoy, seguramente iría.
Ya he dicho muchas veces que vivir en Madrid tiene muchísimas ventajas (también muchísimos inconvenientes), pero si lo vemos desde el punto de vista del ocio, las primeras superan a los segundos. Con esto quiero decir que me he perdido muchos conciertos "imperdibles" porque se celebraban entre semana. De hecho, a este de Waters en Barcelona, hemos ido porque hemos tenido la suerte de que fuese un sábado, de otra forma, nos lo habríamos perdido con toda seguridad (no quiero ni pensarlo).

En cuanto a las fotos, Pericles, ya las tengo en mi poder, y aunque hay algunas muy curiosas, la mayoría son muy parecidas a las mías, que ya te enviaré en cuanto las reduzca y adecente un poco. Pero lo que sí ha llamado mucho mi atención ha sido el ficherito "Leaving Beirut", con cómic y todo. Estoy seguro de que a Pepe y al Sr. Gerald les gustará bastante. Gracias por todo.

Besos/Abrazos (táchese lo que no proceda) desde el Mediterráneo.