jueves, 26 de abril de 2007

¡Feliz Cumple, Mari!


Hoy, 26 de abril, es el cumpleaños de mi hermana mediana, Mari-Merche. Sí, esa que a veces he citado por aquí como la sufridora de algunos de mis desmanes infantiles. Ya en su más tierna infancia tuvo que padecer en su garganta la amenaza de mi puñal de plástico, para pasar a ser, según iba creciendo, conejillo de indias de muchos de mis experimentos. Era casi como la ayudante del mago, esa que se mete en la caja que van a aserrar, la que hacen desaparecer, etc. Así y todo, en cada una de las fotos que tenemos de cuando éramos pequeños, aparecemos juntos y cogidos de la mano como buenos hermanos. En la de la derecha tienen un ejemplo. Siempre quería bajarse conmigo a jugar a la calle, lo cual me disgustaba bastante, porque suponía una rémora para mí, así que casi siempre conseguía escabullirme antes de que mi madre me la endosara. Pero en casa siempre jugábamos juntos y en mi primera aventura automovilística propia, también la tuve sentada a mi lado, pero esa es otra historia, que contaré otro día... Mientras tanto, espero seguir siendo su “tete” por mucho, muuuucho tiempo.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Todo un detalle por tu parte de no revelar mi edad,ja,ja.Aunque como se puede apreciar en la foto, me sacas tres años y algo mas de una cabeza de diferencia ( en altura, claro ).Gracias por acordarte de mi y tenerme siempre en tus nostalgias.Te quiero tete.

pejiguera dijo...

¡Cheeeeeee, qué lujo!, un comentario de mi hermana. Ya sólo falta alguno de Dani y de Rocío para que sea un blog de pata negra. Bueno, ya en serio, ¿cómo no me voy a acordar de mi hermana? ¡Eso faltaba! Pero ahora voy a hacer una puntualización. Más que nostálgico, me considero un sentimental, y no sé si me explico bien. Por nostalgia entiendo la añoranza de cualquier tiempo pasado, que no es mi caso. Recuerdo nuestra niñez con mucho cariño, pues fue una época mágica para mi, pero es algo que no volverá, y aunque tuviera esa oportunidad, creo que no la aprovecharía. El pasado es el pasado, y se mantiene vivo en nuestro recuerdo, en las fotos, en los libros... pero hay que vivir y disfrutar el presente. (Jolín, qué serio me he puesto)