viernes, 6 de abril de 2007

Las boleadoras

En los comentarios de un post anterior, le reprochaba a una de mis sobrinas el no haber visto las boleadoras que "presuntamente" me había traído desde Argentina un mes antes. Pues bien, resultó ser cierto y ya las tengo (gracias muchas desde aquí para Vero y Marcos). Y para dar fe de ello, ahí va la correspondiente foto, hecha con mi pequeña “máquina de retratar”.

Una imagen vale más que mil palabras (casi siempre).



No sé si se apreciará que están hechas enteramente en piel, tanto las correas como las fundas de las bolas (perdón). Lo que me tiene intrigado es el relleno, pues pesa bastante (como una piedra, aunque no creo que lo sea). Si me las hubieran regalado de niño, ya conocería todos sus secretos, pues fui un habilísimo desmontador de todo tipo de artilugios. La pena es que luego, algunos no se podían recomponer. Podría contar alguna anécdota al respecto, pero las dejaré para otro post, pues creo que hay materia suficiente. Pero, sin darme cuenta me he ido por “los perros de Úbeda”, así que me pongo ya a investigar de qué están hechas las interioridades, y lo comunicaré tan pronto como lo averigüe. Si alguien conoce la solución también puede decirla ¿eh?

6 comentarios:

Anónimo dijo...

lleva cuidado con quien usas las boleadoras o si las usan contigo.No duermas tranquilo con la andilla de locos con la que vives. muchos besos

pejiguera dijo...

Con peores pandillas que ésta he dormido, te lo puedo asegurar. En esta vida tienes que confiar un poco en los demás, si no, acabas volviéndote loco. En mi caso, peco de muy confiado, así que a veces me la han "metido blandica" como decimos por aquí. Pero no voy a cambiar ahora, a mis años ¿no?

1b7 (en valençiá)

Mami dijo...

Pues no estoy tan segura, pero sí, me parece que son de piedra. Tengamos en cuenta que nuestros "pueblos originarios" (indios para Colón), eran pueblos nómades de la llanura, que cazaban animales a la carrera, sobre todo después de que conocieron el increíble caballo que trajeron a estas tierras tus coetáneos. O sea, no creo que tuviesen a la mano otro material más contundente que la piedra. Las boleadoras servían para trabar las patas traseras de los animales, que se caían y podían entonces ser alcanzados y atrapados.
Voy a averiguar, ¡qué clase de argentina "trucha" (falsa en nuestra jerga porteña) soy, que no puedo responder su pregunta!!

pejiguera dijo...

Gracias, Mami. El interés es lo que cuenta. Ahora ando muy escaso de tiempo y apenas lo tengo para dejar algún comentario en blogs amigos e incluir algún artículo en éste, así que no he podido investigar como quisiera. Es cierto que por el peso podrían ser perfectamente piedras, pero las veo demasiado "esféricas", aunque tal vez las hayan trabajado un poco.

Anónimo dijo...

Un amigo argentino mio me habia dicho que era hecho de sangre seco.

regards

josue`

Capn dijo...

ah... sangre junto con arena, perdon

josue`