martes, 25 de septiembre de 2007

Sun Wu-Kung (Son Go-ku para los amigos)

Acabo de leer un librito titulado “Viaje al Oeste. Las aventuras del Rey Mono”. La obra, editada por Siruela en un solo tomo de 2260 páginas, impreso en papel biblia y con una tipografía minúscula, es, sin embargo, de lectura muy amena. Si les interesa el argumento, pueden encontrar una amplia reseña en Paralaje, una página amiga. Hace cosa de un año, o quizás algo más, acabé otro “tocho” de igual o mayor tamaño: “Las mil y una noches”, editada por Planeta en dos tomos de 1500 ó 1600 páginas cada uno, en traducción del maestro Juan Vernet (de esta misma traducción, Galaxia-Guttemberg ha sacado ahora una edición muy bonita y lujosa en tres tomos, aunque a precios prohibitivos). Después de estos dos aperitivos, creo que ya no tengo excusa para no leer “El Quijote”, al que me he resistido durante años. Esta supuesta aversión –que no lo es en absoluto- podría venir de mis tiempos de estudiante, en los cuales las prácticas de mecanografía las hacíamos con fragmentos de la gran obra de Cervantes. Fueron dos los años en los que repetí, machaconamente, los párrafos que habían seleccionado los autores de aquellos libros de texto, así que llegué a aprender algunos de memoria. Creo que ha llegado el momento de recordarlos.

7 comentarios:

faelo dijo...

Si te sirve de apoyo, yo todavia no he leido el señor de los anillos...

Vicent dijo...

Pero faelo, es que te conose (bueno voy a escribir bien), sabe que es verdad lo que dices y que además no lo leerás en la vida. Esto me trae a colación uno de los momentos más guapos que vivimos juntos en un autobús de vuelta a casa desde Cazorla, en el que compartimos un par de humeantes generadores de risa mientras las "elfas" unían sus anillos, en fin, alquel día creía que mi abdomen era granítico y lloré como un niño al ser testigo de tal solemne evento.

Pejiguera dijo...

¡¡¡Cheiiiiiiiiiiiiiiii Rafaelín!!! I quina sorpresa mes gran (un momento, que se me saltan las lágrimas de la emoción). Snif.

Tú lo que tienes es un trauma que arrastras anclado al subsconciente desde la adolescencia -o pubertad- que te impide, no sólo leer el libro, sino ver u oir cualquier cosa sobre elfos, enanos, hobbits, etc. Aquellas "elfas" no saben el daño que hicieron a un ávido lector como tú, curtido en el humo de mil batallas.

Menos mal que estamos nosotros para consolarte. Ya sabes que no hay mal que no pueda curarse con dos (o tres) cervezas con los amigos.

Y si aceptas un reto, ahí va el mío: Yo comienzo "El Quijote" y tú tu bienamado "El Señor de los Anillos", y a ver quién acaba antes. El que pierda paga (si lo coges, seguro que pierdo, pero te las pagaré muy a gusto. Y Vicen, quien seguro que también se apunta, puede encargarse de hacer las fotos)
¡Qué! ¿te atreves?

faelo dijo...

vaserkeno...
ah! lamento la tardanza pero es que he estado el fin de semana en Almeria y acabo de mirar la pagina...

Pejiguera dijo...

Mira que eres cabut. Si hubieras nacido en la época de "El Empecinado", a él le tendrían que haber llamado "El Pesaíco" como mucho.
Prueba a leerlo en la intimidad -en la del aseo, por ejemplo-, cuando no te vea nadie. Si después de dos capítulos eres incapaz de seguir, te pagaré las cañas de todos modos y te mantendré el secreto. Creo que es un buen trato ¿no?

P.D.: ¿Qué hacías por Almería? ¿buscar a Manolo Escobar?

Faelo dijo...

Eso de la intimidad ke es? ademas tu sabes que yo no necesito mucha concentracion en el escusado....
Ademas si me engancho, cuando duermo?.

Lo de Almeria pues lo de siempre, asiendo el sangano y toesas cosas, ademas de jartarme de pescao, que por cierto con el pescao te pasa igual que con el kijote.
A lo mejor lo del pescao es un trauma de la infancia que te impide comer gambas....

Pejiguera dijo...

¡Che, mira que no saque punta amb este xiquet!
Algún día te lo van a regalar para tu cumpleaños o algo de eso y te tocará leerlo (o venderlo en el 2ª mano), sangüango.
Hale, haz lo que quieras que ya eres grande. Mecague'n les pampols de Legolas y en la bufa de Frodo (que en castellano quiere decir: Que la alianza entre elfos y hobbits no se rompa nunca).

Caso cerrado.