viernes, 26 de diciembre de 2008

Mantecados de los de antes

Bueno, sigo escasísimo de tiempo, pero como estoy de vacaciones navideñas (la tregua de los confiteros según mi primo Gilbert), espero recuperar todo lo perdido a partir de hoy. Para empezar, les obsequiaré con esta receta que me pasaron el otro día para hacer los famosos mantecados, una de las pastas más famosas, junto con los almendrados, de la navidad. Debo decir que ya la probé el pasado fin de semana (con la ayuda de mi hijo) y los resultados fueron EX-TRA-OR-DI-NA-RI-OS. Conseguí recuperar el sabor y casi la textura de los que hacía mi abuela Mercedes en mi niñez. Pero no me enrollaré más y pasaré a facilitarles la receta:

Ingredientes (para 1 kg. Aproximadamente):

- 250 grs. de almendra molida
- 250 grs. de harina
- 250 grs. de azúcar
- 250 grs. de manteca de cerdo

Se mezcla todo en un bol grande y se amasa hasta conseguir una pasta homogénea y sin grumos. Se extiende la masa y se cortan las figuras con moldes (los típicos tienen forma de estrella y de corazón). Hacemos una bola de pasta con el sobrante y volvemos a extender y a repetir la operación mientras nos quede materia prima. Emparejamos los mantecados en una bandeja previamente untada de mantequilla (o de manteca) SIN JUNTARLOS DEMASIADO, pues crecen un poco y se pegarían unos con otros. Introducimos la bandeja en el horno bien caliente (250º) y los dejamos cocerse entre 5 y 10 minutos. El tiempo exacto dependerá del grosor que le hayamos dado a la pasta y de si nos gustan más crudos o más tostados. No los pierdan de vista porque pasan del blanco al negro con mucha rapidez. El acabado también va por gustos: se espolvorean por encima con canela y azúcar (yo, estos ingredientes los mezclo antes en una tacita) antes o después de hornearlos. Si se hace después, es recomendable espolvorear nada más sacarlos del horno. Recién hechos están muy ricos –hay que esperar a que se enfríen, claro-, pero si les dan tiempo a “envejecer”, con los días van ganando en untuosidad y sabor.

Y nada más, prueben y ya me dirán, ya. Y si tienen alguna duda, ya saben dónde encontrarme.
¡Feliz Navidad!

domingo, 21 de diciembre de 2008

Lo que viene

Ya sé, ya sé, he tenido esto muy abandonado esta semana, pero la cercanía de las fiestas y los preparativos que conllevan me han tenido bastante atareado, aparte del trajín normal en el trabajo cuando se acercan vacaciones –aunque sólo sean unos días- y de la revolución que nos traemos entre manos en el plano informático. Pero bueno, tengo algunos temas en el tintero electrónico que irán saliendo a la luz en los próximos días: el amigo Alberto ha vuelto de Cuba y me ha contado alguna historia interesante que quiero investigar; ha habido novedades también en el grupo “Elche/Elx, Spain” que abrí en Flickr hace un tiempo; tenemos encima el sorteo de lotería; el blog ha cumplido dos años y, para terminar, he completado una serie de fotos sobre la posición del sol en el ocaso en solsticios y equinocios, para que comparen. Espero ponerme al día pronto, aunque los primeros días –valga la redundancia- de la semana próxima no van a ser muy propicios que digamos para ello. Tengan paciencia.

domingo, 14 de diciembre de 2008

Más libros

Desde la última vez que les hablé aquí de mis lecturas, han pasado por mis manos –y por mis ojos- tres libros muy distintos. El primero de ellos, La partícula divina, de Leon Lederman y Dick Teresi, aborda los esfuerzos que se han hecho para encontrar el bosón de Higgs. Aunque el texto es algo antiguo (de 1993), se ha puesto de actualidad gracias al nuevo acelerador de partículas de reciente inauguración, cuyo accidentado estreno nos ha dejado a todos con la miel en los labios. Los autores -aunque tengo la sensación de que es Lederman quien lleva la voz cantante-, de forma amena y en ocasiones divertida, nos llevan en un viaje en el tiempo a repasar los esfuerzos de la ciencia por encontrar la partícula elemental y los beneficios que la humanidad ha obtenido de la investigación derivada de éstos. En este viaje nos acompañará Demócrito, el primer postulador del átomo como partícula indivisible, quien aparece y desaparece convenientemente, aunque siempre está ahí, agazapado en la sombra, sorprendiéndonos con ideas muy adelantadas a su tiempo.

Como los aperitivos no cuentan, no les hablaré sobre alguno más de Agatha Christie que ha caído también, de modo que el segundo libro leído ha sido ¿Qué es la vida?, de Erwind Schrödinger, científico vienés, que como Lederman, fue Premio Nobel de Física. En el librito, de 138 páginas, el autor, mezclando ciencia y filosofía aborda el tema que se resume en el título. El amigo Vicen tenía muy buenas referencias suyas, y en la portada se puede leer la siguiente reseña de Scientific American: “Una joya, se lee en unas horas, pero se necesita toda una vida para olvidarla”. A mí, la verdad, me ha dejado bastante indiferente. Posiblemente sea demasiado complejo para mí. Y lo dejo ahí para hablarles del tercer libro:

El sitio de Constantinopla, de Mika Waltari. Aunque en ocasiones se pone algo “meloso”, consigue desde el primer momento atrapar al lector, cosa que no hace ni de lejos el libro de Runciman de título muy parecido y que ya les comenté aquí. Toda la emoción que según Marías encerraba el relato del soso Runciman, la encontrarán en abundancia en el de Waltari. Y esto en cuanto al contenido, que si les hablo del continente... Sólo les diré que por el mismo precio –o menos- es el de Edhasa un producto de calidad hecho con sumo gusto y un cuidado acabado. Las tapas, las guardas, el papel... Pero bueno, no deja de ser mi gusto personal y mi opinión, ambas, como las de todo el mundo, bastante discutibles.

martes, 9 de diciembre de 2008

Calendario: Diciembre

La foto que acompaña al mes que cierra el año, fue tomada hace mucho, pero que muucho tiempo, allá por el 95, o tal vez un año o dos antes. Recuerdo que volvíamos del campo de mis suegros. Como me gusta mucho el campo de Elche y sus inquilinos de pelo y pluma, siempre he procurado buscar rutas alternativas a las carreteras que irradian desde el pueblo hacia las partidas, pues he tenido la suerte de captar buenas imágenes de “bichos” en parajes poco transitados. En esta ocasión, poco antes de cruzar el río a la altura de “El Chamizo”, vi que el sol estaba ocultándose detrás de unas palmeras. Como siempre llevaba la bolsa de la cámara conmigo, no tuve más que echarme a un lado y tomar la diapositiva, que fue posteriormente digitalizada por Kodak en 1995, en uno de los primeros (y caros) servicios de este tipo que ofreció la compañía en España.


Con esta última hoja cerramos el 2008, hasta ahora más malo que bueno, al menos para mí. ¿Y si les digo que a estas alturas aún no tengo claro el del 2009, se lo creerán? La principal candidata a ser la protagonista es la República Checa, por eso de que normalmente escojo para los calendarios las fotos de las últimas vacaciones, pero este año, como les dije, no estoy especialmente contento con ellas, así que no sé qué haré. Ya se enterarán, ya.


jueves, 4 de diciembre de 2008

La tábula por fin


Ya les hablé en un par de ocasiones (aquí y aquí) de la “tábula de Ilici”, una pequeña plaquita de bronce, de hallazgo relativamente reciente, en la que, según D. Rafael Ramos Fdez., se registra un reparto de tierras entre 10 ciudadanos romanos, probablemente militares veteranos, a quien el imperio premiaba así en su retiro. El fin de semana pasado, por fin pude verla “en directo” (después de tres intentos fallidos), pues hasta ahora sólo había podido contemplar una reproducción expuesta en el MAHE con motivo de la exposición Gent que fa història (Gente que hace historia) o alguna fotografía, siempre la misma, pero en diferentes sitios. Acudimos a visitar La Alcudia junto con Gilbert e Isabelle, mis primos venidos de Francia, que aún no la conocían. En el Centro de Interpretación (y de cobro de entradas), disfrutamos de una proyección, cortita y muy interesante y descubrimos que a lo que toda la vida hemos llamado Ilici, se pronuncia Iliqui. En el reducido espacio de exposición, se muestra una pequeñísima parte, tal vez lo más significativo, de lo que se podía ver en el antiguo museo, que ha quedado reservado únicamente a los profesionales. Al menos, la tábula estaba detrás de los gruesos cristales y le pude hacer la foto prometida, que verán arriba. En las de abajo encontrarán otros detalles de la exposición.




domingo, 30 de noviembre de 2008

Y ya que hablamos de sarnachos...

Últimamente he repetido con cierta frecuencia en el blog la palabra sarnacho. Para los que no son de aquí y no saben lo que significa, les explicaré. Se trata de un cestillo de esparto, redondo, que se utilizaba para guardar los caracoles para pasturarlos o curarlos. Se los mantenía ahí un par de semanitas como mínimo a base de hierbas aromáticas (tomillo, romero, etc.) para que fuesen soltando babas y cogiendo buen sabor. El sarnacho, con el tiempo se convertía en un recipiente bastante asqueroso, sinónimo de lo más bajo y rastrero, con lo que tardó poco en convertirse en insulto equiparable a tontolpijo, tontolculo, o chulico de Valverde, pero aún peor. Si llamar a alguien caracol equivalía a decirle cornudo, baboso y “arrastrao” con una sola palabra, decirle sarnacho, que era el recipiente que los contenía, era bastante más denigrante. El Dr. Francisco Orts, en su Nueva antología de palabras, dichos y refranes de la comarca de Elche, incluye una variante que no conocía, la de “Sarnacho claro de Alicante”, una forma, según él, de denominar a los alicantinos señoritingos y postineros, a los que tanto cariño se ha tenido siempre por aquí. Pero el premio a la originalidad a la hora de utilizar el palabro se lo lleva, en mi opinión, un antiguo concejal del PP, Francisco Valero, quien enfrentado a un compañero de filas bastante más joven que él y cuyo nombre no viene al caso, le espetó, con cámaras, luces y taquígrafos: -Tú, lo que eres es un sarnacho político.

Magistral, ¿no les parece?.

martes, 25 de noviembre de 2008

Ópticos sin fronteras

El amigo Alberto, óptico de profesión y de vocación, se nos marchó a Cuba. El pájaro se va a “espolsar” 15 días a gastos pagados en el Caribe, graduando la vista a cientos de cubanos que se beneficiarán del programa “Mirada solidaria a Cuba”, promovido por la Universidad de Alicante. Y aunque dice que, por lo que le han contado de expediciones anteriores, no hay tiempo apenas para nada más que no sea para lo que van, me extrañaría que no encontrasen un ratito para darse una vuelta por La Habana y disfrutar de las legendarias hospitalidad y simpatía cubanas. Ya veremos qué nos cuenta a la vuelta. ¡Pero qué envidia, señorrrrrrrr! Me tiembla la cámara sólo de pensarlo...

sábado, 22 de noviembre de 2008

De sarnachos e hijos de padre desconocido

El pasado sábado me pasó mi hija estas fotos que ven, de un incendio en la pinada de Los Arenales del Sol (muy cerca de El Clot de Galvany), donde había estado con su novio dando una vuelta. El lío que se montó en un momento fue pequeño, pues las llamas llegaron a alcanzar una buena altura. Por lo visto, no sólo hay sarnachos en el pantano y el grado de hijoputez (con perdón) va en aumento...

jueves, 20 de noviembre de 2008

El pantano d'Elx

Hace un par de viernes, el Sr. Pacomar, moderador del grupo Elche/Elx (Spain) en Flickr, me contaba en un correo que había estado por el pantano, con la idea de hacer unas fotos de lo que los ilicitanos llevábamos unos años sin ver: el salto del agua por encima de la pared de la presa. Debido a una rotura de una compuerta (la única que tiene), el pantano se vació y ha estado así mucho tiempo, demasiado, hasta que la Administración central, (vamos, el gobierno) dotó económicamente al municipio para la reparación. Ignoro la cuantía de esta dotación y el precio de estas cosas, pero, por lo visto, sólo llegó para poner la más barata de toda la gama. El caso es que, barata o cara, cumplía su cometido, porque sólo unos días antes de recibir el correo de Pacomar, leí en un periódico que el pantano se había llenado de nuevo y el agua saltaba por encima de la presa. Unos días más tarde, unos sarnachos, ignoro con qué intenciones, rompieron con una cizalla el candado que cerraba el acceso a la compuerta y abrieron ésta. Pacomar se encontró con alguien del Ayuntamiento que le informó sobre lo acontecido y de que, además, no podían cerrarla, así que habría que esperar a que se vaciase de nuevo para poder hacerlo. Esta semana he leído que no pudo cerrarse debido a la presión, pero que hay otras, algo más caras, que sí habrían permitido hacerlo. Como bien dice Pacomar, autor de la foto que verán si pulsan aquí, hay mucho h.d.p. suelto por ahí...

martes, 18 de noviembre de 2008

Calendario: Noviembre

La imagen de noviembre también corresponde al mercado medieval, uno de mis lugares favoritos para pasear cámara en mano. Como el puesto, de hierbas aromáticas, medicinales y especias ha repetido visita en todas las ediciones, la foto podría ser de cualquiera de ellas, pero ésta está tomada en la del 2005, hace 3 años ya. Al amigo Dani le gustó tanto que me la pidió para hacerse un cuadro para la cocina. Y allí está, mirándome desde el azulejo cada vez que me acerco a su casa a beberme una Budvar con él. Mmmm.

sábado, 15 de noviembre de 2008

Los gorriones♦♦

Durante un tiempo, conseguí reunir una buena parroquia de gorriones en uno de mis balcones. En él encontraban alpiste todos los días, y un buen recipiente con agua para beber y bañarse. Desde el interior, en penumbra, observaba sus idas y venidas, sus devaneos, su respeto a la jerarquía y sus travesuras e intentos de burlar ésta. Todo esto se acabó con la avería de la secadora. Mi mujer tuvo que rescatar el viejo tendedero plegable del trastero y poner a secar la ropa en ese balcón, el más soleado. Los pajarillos, que no entienden de ropa, ni distinguen un tendedero de un posadero, campaban a sus anchas, ensuciando en muchas ocasiones las prendas tendidas, para disgusto de “la jefa”. Eso supuso un cese inmediato e indefinido (que aún continúa) en los privilegios que tenían, pues, aunque reparé la máquina, mi señora la utiliza sólo en ocasiones muy especiales (días de lluvia), pues el ahorro de energía –dice- es considerable. Aunque de vez en cuando regresan a echar una miradita, he perdido una TV natural, llena de vida, que tenía en mi cuarto favorito, el lugar donde paso la mayor parte del tiempo cuando estoy en casa. Aquí tengo el ordenador desde donde escribo estos rollos, y también mis libros, revistas y Cd’s, además de las cosas de encuadernar (la prensa, el telar, etc.) y las herramientas para mis chapuzas y reparaciones caseras.

domingo, 9 de noviembre de 2008

Elx 1958-2008

Hace unos meses, recibí de mi primo Gilbert (quien casualmente anda estos días por aquí, de visita, con su señora Isabel), la reproducción de la postal que encontrarán arriba, y que le envió mi abuela (su tía) en octubre de 1958. No creo que la imagen fuese tomada ese mismo año, pero tampoco será mucho más antigua. Por la perspectiva, supongo que se hizo desde la terraza del edificio de Telefónica, en la calle Alfonso XII. Hoy sería imposible repetirla, al menos desde el mismo lugar, pues justo enfrente construyeron el edificio Puente Rey, donde se ha criado el actual alcalde, así que para hacer la foto que verán abajo (en realidad son dos, unidas), me he tenido que ir a los pies de la pasarela, a menos de 100 metros de distancia. Para los despistados, y para los que no son de aquí, he marcado con letras los puntos clave para que establezcan la comparación. Con la letra “E”, he marcado la pasarela que, paralela al Puente Nuevo o de Canalejas, une la calle Lepanto con el mercado y el nuevo Ayuntamiento y que, en 1958, aún no estaba ni en proyecto. Como verán, hay edificios que se mantienen (uno de ellos, el del quiosco del principio de Reina Victoria, estaba en construcción), pero el perfil ha cambiado bastante (y la tecnología fotográfica también).

lunes, 3 de noviembre de 2008

Calendario: Octubre

Y tirando de fototeca, recupero otra imagen de hace tres años, aunque en ésta sí coinciden cronológicamente la fecha de la toma y su lugar en el calendario. Estos fueron los primeros abanderados que vinieron a Elche por un Festival Medieval y, en mi opinión, los mejores. Dejaron el pabellón muy alto, pues los sucesivos me han parecido bastante más mediocres, aunque he de que reconocer que, a la hora de establecer este juicio, a favor de los primeros han jugado dos elementos importantes: el factor sorpresa, pues no había visto nunca un espectáculo de este tipo, y el factor memoria, que tiende a magnificar las cosas en el recuerdo. De todos modos, y para que no se diga, debajo encontrarán otra foto de los de este año, los Sbandieratori città di Firenze, a quienes pudimos disfrutar ayer a pleno sol. Pronto les contaré más cosas del Festival.



viernes, 31 de octubre de 2008

El marcalibros

Hace ya un tiempo que les vengo hablando aquí de El Clot de Galvany, paraje natural ilicitano tutelado (más o menos) por nuestro Ayuntamiento. Pues bien, en la primera visita que hacía después de mucho tiempo, y de esto también hará no menos de un par de años, en el Centro de Interpretación del espacio encontramos, entre otras cosas, unos marca-libros editados por la Regidoria de Medi Ambient, que incluía sus datos y algunas fotos y dibujos de “animalicos” de la fauna local. Mi mujer fue la que se dio cuenta de que, entre las fotos, había una mía, de una garcilla bueyera, que se llevó el “Premio especial a la mejor fotografía de fauna ilicitana”, en el III Concurso municipal de fotografías sobre el Medio Ambiente en Elche, organizado por esa Concejalía. Cosas de esas que le suben la autoestima a uno. De todas formas, en todas aparecía el nombre del autor excepto en la mía, no sé si porque no encontraron el nombre, o porque al recoger el premio (diploma y 15.000 pelas), perdí automáticamente todos los derechos sobre la imagen, incluso el de autoría. Ya sé que es una tontería, pero me habría gustado ver mi nombre impreso ahí, qué quieren que les diga...


Los más curiosos encontrarán, debajo de este texto, el marca-libros digitalizado.


martes, 28 de octubre de 2008

Calendario: Septiembre

Y aquí llega la de septiembre, que realmente se hizo en agosto de hace tres años. Era un miércoles de la semana en que cogería las vacaciones. Venía viéndola durante todo el camino hasta casa. Era una de esas nubes solitarias y tormentosas, erizada de relámpagos, de los que, lamentablemente, sólo pude captar uno. El amigo Vicen, que estaba con Faelo en Santa Pola, me llamó para saber si la estaba viendo, pues era un espectáculo. Me cogió con la cámara en la mano. Aquí les dejo con el animalico.

domingo, 26 de octubre de 2008

Calendario: Agosto

El pasado domingo, arreglando en el panel de control de blogger una entrada que no se publicaba bien, me dí cuenta de que he olvidado incluir, de agosto hasta hoy, las fotos del calendario correspondientes a estos tres meses. ¡Cómo tengo la cabeza! Últimamente se me olvidan muchas cosas, supongo que por la edad, que no perdona. Para no amontonárselas, hoy les pondré la de agosto y en lo que queda de mes, las dos restantes.



En ella podrán ver una imagen típica de ese mes: un momento del Misteri, representación sacro-lírica, Patrimonio de la Humanidad, que realmente fue tomada en octubre, ya que, desde hace un tiempo, en los años pares se repite en esas fechas (este año toca). Los profanos en el tema podrán encontrar toda la información en su sitio oficial. De nada.

jueves, 23 de octubre de 2008

13 Festival Medieval d’Elx

¡¡¡Chachánnnnnnnnn!!! Vuelve, un año más, el Festival Medieval, con actuaciones de teatro en la calle, desfiles, mercado de artesanos... un sinfín de actividades, durante dos fines de semana consecutivos, que vienen de perlas para sacarnos del muermo otoñal. Si van por el centro estos días, seguro que me encuentran cámara en ristre. Aqy aquí encontrarán mucha más información sobre el tema. Que lo disfruten.

Detalle de un rincón perdido en el mercado

Había olvidado decirles que empieza mañana. ¡Qué cabeza la mía!

domingo, 19 de octubre de 2008

U Kalicha

¿Recuerdan que les he hablado varias veces en este blog del valeroso soldado Schwejk? Pues bien, hay en Praga un lugar donde explotan al personaje al máximo. Apenas encontrarán en toda la capital un solo recuerdo que haga referencia al famoso soldado, que lo es más fuera de las fronteras checas que en la tierra que lo vio nacer, pero en el restaurante U Kalicha suplen esa carencia con creces. Me vi negro para encontrar un triste imán de nevera en el último rincón de una de las muchísimas tiendas de “chominás” del centro, pero en la Kalicha, aparte de buena cerveza y el mejor queso que probamos en todo el viaje, tenían camisetas, ceniceros, saleros, cerillas, posavasos... hasta la gorra de fieltro verde que usaban los soldados del imperio austro-húngaro en la 1ª guerra mundial.


Durante los preparativos del viaje, ya había visto su web en Internet, donde tienen un apartado, incluso, para reservar con antelación, pues es bastante complicado comer o cenar allí sin una reserva previa. Fuimos en su busca con la idea de hacernos una cerveza en el pivobar, pero llegamos antes de lo que pensábamos, a eso de las 12, y el camarero (creo que uno de los dueños), salió hasta la calle para invitarnos a entrar a la hostinec (el restaurante), donde una sola mesa estaba ocupada por unos alemanes que iban a comer (sí, a comer. Tan temprano). Le explicamos al simpático señor que sólo queríamos unas cervezas, pero insistió en que nos sentáramos y nos trajo inmediatamente unas cartas en español, mientras se iba a ponernos las jarras. Rocío se levantó para decirle que la quería pequeña, a lo que le respondió que no se preocupara, que las traería grandes para los chicos y pequeñas para las chicas. Y así fue: de un litro para nosotros y de ½ para ellas, y unas almendritas para picar (que cobraron, claro). Jo, qué jarras. Mientras leíamos las cartas, vimos que tenía un tarro bastante grande con unos quesos pequeños en aceite, así que le pedimos uno, aparte de algo más para acabarnos la bebida. El quesito, además de con aceite, estaba adobado con hierbas (romero y alguna más que no recuerdo) y ¡ajos! Incrustados en la pasta. Mmmmm. Supongo que se los traerían de España o de Italia, porque todos los que probamos durante el viaje eran sosos con avaricia. Acabamos con todo lo que nos sirvieron y, a la salida, en la tienda hicimos acopio de souvenirs, de modo que ambas partes salimos bastante contentas con la visita. La foto de abajo es del papel que utilizan para envolver las piezas de cerámica, con las ilustraciones que Josef Lada hizo para el libro de Jaroslav Hasek.


En fin, todo un acontecimiento (para un incondicional como yo). La caminata nos deparó uno de los mejores momentos del viaje, al menos para mí. Cumplido mi capricho, fuimos a completar la segunda misión de la jornada: encontrar una tienda de música, en el otro extremo de la ciudad, donde Dani quería comprar algo para su batería. Desde el punto de vista gastronómico, no nos vino mal la excursión, pues por el camino paramos a comer en un griego, donde hicimos tal vez la mejor comida de las vacaciones. Luego, con la “pancha plena”, tuvimos tiempo de completar el segundo reto y de seguir caminando durante el reeeesto de la tarde. Hemos vuelto del viaje con unas plantas de los pies en las que se podría partir almendra.

miércoles, 15 de octubre de 2008

Mohanlal Verhomal

Aparte de los souvenirs de La India que fotografié el otro día, Regina le trajo a su tía, mi mujer, un sobrecito de curry comprado en Jodhpur, en el puesto de Mohanlal Verhomal, quien viene recomendado en varias guías internacionales, la Lonely Planet entre ellas. Pues bien, por lo visto, aprovechando su popularidad, han crecido a su alrededor otros avispados tenderos que tratan de despistar al turista, así que el Sr. Mohanlal ha recurrido a imprimir tarjetas con un plano detallado en el que marca la exacta ubicación de su puesto. Véanlo en la imagen de más abajo. Qué dura es la vida del tendero...

domingo, 12 de octubre de 2008

El cruentet

Ha nacido un nuevo blog, un nuevo espacio ilicitano donde se sacará punta a la actualidad local, aunque también se dará un repaso a otros temas de interés no tan “nuestros”. Les estoy hablando de El Cruentet*, donde serán tan bien recibidos como aquí, aunque no se asusten si el contenido les parece en alguna ocasión irreverente o fuera de tono, pues el trío de contribuyentes -entre los cuales me cuento-, posiblemente se deje llevar alguna vez por el entusiasmo y vierta artículos que se desmarquen del habitual saber estar, de la elegancia y de la exquisita educación que les caracteriza. Su visita les será agradecida, doblemente si dejan constancia escrita de ella a modo de comentario. Ah, y a partir de ahora encontrarán un enlace directo a la derecha, en el apartado Links. De nada.


* Así llamamos aquí a las guindillas verdes picantes que venden en los puestos de encurtidos, junto con olivas, cebollas en vinagre, pepinillos, etc. Puede que la palabra esté mal escrita, pues he leído por ahí que la forma correcta es “cuentet”, aunque la fuente tampoco es muy fiable que digamos. A ver si algún experto nos aclara la duda.

jueves, 9 de octubre de 2008

De tapas

Hace un par de viernes, puede que tres, estuvimos de tapas por el centro de Elche. Aprovechando que la señora de Alberto estaba por aquí, quedamos para hacer un recorrido por algunos de los bares inscritos en DESTÁPATE, el concurso de tapas organizado por la Asociación de Comerciantes y la de Empresas Turísticas de la ciudad, y que anda ya por su tercera edición. Antes de darles mi opinión sobre el concurso en particular, les contaré, así por encima, dónde estuvimos y cómo nos fue.

Iniciamos la ruta en El Granaino, que participa con dos tapas: Canelones de morcilla con crema de pimientos asados y Croquetas de manitas y pulpo sobre migas de tomate. Los canelones bien, se dejan comer. Para mi gusto, pecan de pequeños (aunque no debemos olvidar que sólo son tapas) y tal vez un poco sosos. Las croquetas no las probé, porque llevan pulpo y las cosas del mar y yo, gastronómicamente hablando, no nos llevamos muy bien (salvo muy escasas excepciones). Los demás las encontraron muy buenas, así que habrá que fiarse de su criterio. Presentación idéntica a la de las fotos y cañas a 1,50€. En Bodegas Galiana encontramos cuatro mesas ocupadas, vacías y sucias el resto y camareros agobiados. Estuvimos esperando un rato (no mucho, porque nos pudo el apetito y la desesperación) y nos fuimos, sin probar bocado, hacia Mar i Merlot, donde nos encontramos que, a las 10 de la noche, no les quedaban tapas. Lo que se prometía como una noche feliz, se estaba convirtiendo en noche somalí. En el Bodegón Alejandro encontramos un hueco al fondo de la barra, donde nos atornillamos hasta que nos atendieron. Las Migas Bodegón no son más que eso, migas, sosas y mal presentadas (nada que ver con la foto de promoción), mientras que en el Sultán, la otra tapa, la témpura no estaba precisamente crujiente, y el contenido (pulpo), estaba tierno pero soso. Si he de hacer caso a mis acompañantes, lo mejor de la tapa, la guindilla que la coronaba. Cañas a 1,80€. En el camino hacia el Rest. Madeira, mi estómago, al que sólo le habían caído dos tapas, rugía en la noche. Cuando llegamos, ni siquiera pudimos entrar. Propuse ir a la Dehesa de Sta. María, pero triunfó la opción de Tapelia, al estar más cerca, supongo. Después de estar un ratito esperando, pudimos sentarnos en una mesa, con lo que conseguimos eso: estar sentados en una mesa. Después de otro rato esperando que nos atendieran, más otro de elaboración, llegó la primera tapa, la Pizzeta de cítricos con piruleta de bacon y salmorejo, de sabor original y sorprendente y presentación igual a la de la promoción. Para la segunda, tuvimos que reclamar un par de veces y esperar casi media hora, pero al fin llegaron los Barquillos de jamón con mascarpone, nueces y albahaca, un derroche de pasta brick con escaso relleno pero sabor bastante decente, aunque, como he dicho, el plato aparecía bastante más vacío que el de la foto. Al margen de todo esto, si van a ir les recomiendo que pidan una copa de vino (un fallo del servicio el no hacerlo), pues creo que casará mejor con estas tapas que la cerveza, que aparte de pésima (Águila o Estrella, supongo), es bastante cara: ¡¡¡2,25€ la caña!!! Casi a medianoche, con lo que quedaba de fondo, decidimos acercarnos, esta vez sí, a la Dehesa de Sta. María, donde no probamos las tapas, pero ¡por fin! cenamos: una botella de rioja y dos tablas de lacón y queso con las que llenamos el agujerito que teníamos en el estómago.

Conclusiones: Elche no es lugar para tapear, al menos en este plan. Aunque la oferta de tapas y raciones normalmente es bastante amplia, no tenemos costumbre de ir picando de bar en bar. Los hosteleros locales, que tienen sus establecimientos enfocados a las costumbres de aquí (cena en mesa y, si no hay más remedio, en la barra), han demostrado no estar preparados para una afluencia elevada de clientes, la mayoría de ellos no habituales, con lo que se han visto desbordados y dado un mal servicio y peor imagen. Imperdonable que un viernes por la noche, en la primera semana de concurso, en un local te digan que no les quedan tapas, y además con mala cara. Y si, a todos en general, no les interesa servirlas en las noches de viernes y sábado (por ejemplo), porque ganan más con las cenas, con mucho menos lío, que lo indiquen en el folleto promocional (algunos lo han hecho). Estas cosas serían comprensibles y perdonables si ésta fuese la primera edición, pero señores, vamos por la tercera y los organizadores (entre los cuales habrá algún hostelero, estoy seguro), tienen la suficiente experiencia como para corregirlas y evitarlas. En fin, que me parece una buena iniciativa, pero que se podría mejorar con un poco de autocrítica y un mucho de sentido común.

Si quieren leer algo más sobre el tema (opiniones, contra opiniones, piques, etc.), pueden ir directamente a la web de la organización, donde encontrarán también el resto de tapas participantes y su puntuación actual (ese es otro tema que es mejor no tocar). ¡Que les aproveche!

domingo, 5 de octubre de 2008

Bambi

Domingo, 23 de mayo de 1971. Fiesta en el barrio. San Pascual. Los niños que han comulgado ese año (todos los que tenían la edad, porque entonces se hacía sí o sí), aguardan pacientemente, con el cirio en la mano, a que arranque la procesión en honor del Santo en la que van a participar. Allí estoy yo, mirando cómo venden los últimos boletos para la rifa del borrego, animal viejo y renqueante. Me sonrío imaginando a los de la comisión regateando con Noé para comprárselo nada más bajar del Arca. Mientras lo hago, miro de soslayo a mi alrededor, temiendo la colleja de la catequista, centinela de la fe, pendiente del más mínimo detalle. Ya me había dado una a contrapelo el día que comulgué, por hablar con los compañeros y no prestar atención a la misa, y no tenía ganas de repetir. Hay cosas que, con probarlas una vez, tienes más que suficiente. Mis padres y mi hermana se habían ido a coger un buen sitio en la calle Santa Ana, así que estaba solo (sin vigilancia quiero decir) cuando vi a María, una vecina de mi abuela, amiga de la familia, que se acercaba sonriendo. –“Ché, qué guapo que está! ¿Dónde está los papás?” Le dije que se habían adelantado y me puso en la mano una chapa de diez duros, advirtiéndome que se la diese a mis padres cuando los viese. 50 pesetas de las de entonces eran mucho dinero en manos de un niño. Piensen que un chicle, o una bolsa de pipas valían dos reales (50 céntimos) o una peseta como mucho. Un litro de Mahou y una lata de mejillones Escuris, ocho pesetas “a ca Los Gordos”. El caso es que me callé y pensé que, ya que el dinero era un regalo de comunión, tenía derecho a gastarlo en lo que yo quisiera. Mi madre me habría comprado seguramente una muda completa (camiseta de sport con agujericos + calzoncillos Ferrys) o algo así, pero yo tenía una idea mejor. Hacía poco que habían sacado un álbum de cromos de Bambi y consideré que sería una buen inversión. En un 10% de los sobres salían calcomanías con las figuras de la película y con ellas soborné a mi hermana para que no cantara. Como no pegaban sobre la piel humana –ni siquiera en la mía-, las adherimos como decoración en unos platos de plástico que había comprado mi madre en Valentín para poner la cascaruja. El plástico estaba entonces muy de moda. No había nada nocivo para la salud ni mucho menos cancerígeno. Se aplicaba a rajatabla el viejo dicho de “lo que no mata, engorda”, que a la larga, viene a ser casi lo mismo. Se quedó un poco mosca con la explicación que le di de que nos habían salido en las estampas, pues no recordaba habernos comprado ningún sobre, pero no le dio más importancia a la cosa hasta que se encontró a la vecina por la calle y ésta la interrogó sobre la moneda. Fue atando cabos y cuando llegó a casa ya sabía exactamente lo que había pasado. Ni Poirot habría sido tan rápido. Al volver del colegio, me aplicó un interrogatorio en primer grado y todas mis coartadas caían como castillos de naipes, así que hice lo que tenía que hacer: cantar de plano. El “paquete” me lo llevé a medias con Manolo, el quiosquero, pues mi padre le echó en cara –y con razón- que, conociendo a la familia y sobre todo a mí (cría fama...), cómo me había vendido esa cantidad exagerada de sobres. El mercantilismo le pudo a la sensatez, pero los correazos me los llevé yo solo.

jueves, 2 de octubre de 2008

La India - 3ª parte

Ésta es, de momento, la última entrega que he recibido de mi sobrina sobre su viaje a La India. Espero recibir más, pero no les prometo nada. Sería una lástima que terminase así ¿verdad? Ahí va:

3. Véase LA SARFA (a la catalana) O EL COSTA AZUL (a la alicantina) made in India

Vamos ya por el quinto o sexto día de viaje, sin demasiada precisión porque esta sobre-estimulación y falta de obligaciones desordena. Ahora estamos en Khajuraho, un pueblo bastante turístico con más de una veintena de templos de estilo indo-ario realmente impactantes. Los templos tienen una silueta que recuerda al arte azteca y una cantidad de relieves y esculturas de guerreros e imágenes del kamasutra profusísimas: en un templo de unos 10 metros cuadrados, más de 800 diminutas esculturas con posturas erótico festivas datadas en el 1025, que nada tienen que ver con el coetáneo oscurantismo cristiano. Khajuraho nos ha tratado bastante bien. Eso si, al ser tan turístico, participas sin quererlo en una persecución constante de miradas, invitaciones y conversaciones con fines comerciales cargante. Pero hay que tomarlo con tranquilidad, y ser firme. Es habitual que un niño o varios te sigan por la calle dándote conversación hasta llegar a ofrecerte algún servicio (muchos son guías turísticos) empezando por cómo te llamas, hablándote un castellano perfecto y acabando por señalarte “su” tienda. Muchos cobran comisiones por ello si al final compras algo.

Para llegar a Khajuraho vivimos una auténtica indian experience. Decidimos venir en autobús desde Jhansi. Nos tocó en la última fila según una esquina de papel de periódico con un par de garabatos que dejaban adivinar los asientos 48 y 49. ¡Vaya viaje!. Estuvimos esperando durante una hora y cuarto para arrancar. El autobús cada vez se llenaba más. En la última fila íbamos sentadas hasta siete personas en un espacio de cuatro. Y cinco horas por delante de viaje. Estrechísimo, calorcisimo y olorcisimo. Teníamos las caderas clavadas en las caderas clavadas del acompañante. Y una lucha constante por un milímetro de asiento que nadie estaba dispuesto a ceder. Las condiciones son tan malas que la cortesía no forma parte de la vida diaria. A mi derecha, Guillem Boix, señor de caderas fuertes, sudor generoso y espalda rotunda. El pobre tuvo a su lado a la segunda persona peor oliente de la India (la primera venia en el avión, un adolescente que contenía en sus zapatillas una bomba química de última generación). Al principio había un señor mayor, pero al llenarse el autobús a él y a un niño les hicieron levantarse a gritos. El niño fuera y el señor mayor de pie. El pobre, con unos gestos de resignación dramáticos, tuvo que ceder en último término. Le devolvieron la mitad del billete y fue cinco horas de pie. En su lugar se sentó el maloliente. Suponemos que las castas o el amiguismo estaban detrás. Al cabo de un rato, tenía una niña a mis rodillas y a su abuela en mi regazo. Finalmente, más de 90 personas en un autobús de 50. Y pese a las incomodidades, no desesperamos y disfrutamos el viaje. Es lo que tiene ser guiri. Media hora en metro camino de la UAB me frunce mas la frente que siete horas de baches, sudores y la dislocación inminente de este cuerpo tan poco yóguico.

¿Continuará?

domingo, 28 de septiembre de 2008

Torquemada

No hace mucho, en la piscina, la monitora nos castigaba con ejercicios más duros de lo habitual. Como nos había dicho que había vuelto esa misma tarde de Almería de hacer un examen, le pregunté si no habría hecho el “Torquemada master”, pues nos llevaba “reventaícos”. -¿Torque qué? fue su respuesta. Me volví con una mirada de complicidad hacia mis compañeros de suplicio, pero tenían la misma cara de ignorancia que ella, así que, por no parecer pedante, lo dejé estar y seguimos nadando.

Al día siguiente, en el trabajo, conté la anécdota a tres de mis compañeras (aunque el sexo no viene al caso) a lo que una de ellas reaccionó con un -¿lo cualo?, mientras que la segunda se hizo bastante bien la longuis, simulando gran interés por un correo que acababa de recibir, y la tercera reconoció abiertamente que no tenía ni idea de quién era. Este último comportamiento, fue, a mi parecer, el más loable, pues siempre he dicho que es preferible pasar un minuto por ignorante que no serlo toda la vida. De todas formas, hay que suponer que todas estas personas, el día que hablaron sobre La Inquisición en el colegio, estaban enfermas. Daremos por sentado, además, que no han visto después ninguna película, obra de teatro o programa de tv donde apareciese tan siniestro personaje; o que no han escuchado su nombre en la radio, que jamás les ha salido como pregunta en ningún juego, y mucho menos han leído en ninguna parte nada relacionado con él. ¿No les parece increíble? A mí, sí, qué quieren que les diga.

La próxima semana, preguntaré por Franco, que es más reciente, a ver qué sale...

jueves, 25 de septiembre de 2008

De cambios climáticos y mandatarios lunáticos

El pasado 1 de junio, tomé las fotos que acompañan este texto en uno de mis -cada vez más frecuentes- paseos por El Pinet. Como ven, la nube, prácticamente la protagonista de las imágenes, tiene un tamaño bastante considerable. Aquella misma tarde llovió torrencialmente, pero no tanto como lo hizo el pasado martes, en el que, las aguas que durante la mañana cayeron mansa e intermitentemente, dejaron paso, al final de la tarde, a un auténtico diluvio alternativo (el agua se alternaba con el granizo). Por lo visto, el ojo de la tormenta estaba justo encima de mi curro, porque nunca había oído algo así dentro de un edificio. En otras ocasiones, con lluvia fuerte, hemos tenido alguna que otra goterilla, pero lo del martes fue desbordante. El agua sobrepasó la capacidad de los canalones de desagüe y caía a chorros por donde encontraba salida: falsos techos de escayola, difusores del aire acondicionado, puntos de luz... En fin, que estuvimos hasta las 10 de la noche sacando agua. Y aún tenemos que dar gracias, porque si eso llega a pasar por la noche, cuando no hay nadie allí, no sé qué nos habríamos encontrado por la mañana. Algunas naves vecinas tuvieron parecida suerte, según nos enteramos después, mientras que en una gasolinera cercana, se desprendió parte del techo, y varios coches quedaron sumergidos en un aparcamiento subterráneo inaugurado no hace mucho. A ver si al final lo del cambio climático va a ser verdad, ¿eh, Sres. Rajoy (y primo) y Bush, entre otros?

La gran nube sobre las salinas, de un fuerte color rosado

domingo, 21 de septiembre de 2008

Tócala otra vez, Richard.

El pasado lunes día 15, a los 65 años de edad y tras una corta lucha contra el cáncer, nos dejó Richard Wright, quien fuera el “teclas” de Pink Floyd, denostado por algunos que opinan que nunca estuvo a la altura del grupo. Ya dije en una ocasión lo que pensaba al respecto, así que no me repetiré otra vez. Como muestra de su aportación a la música, pueden escuchar “The Great Gig in the Sky”, un temazo incluido en el disco –en mi modesta opinión- más redondo de los Floyd: The Dark Side of the Moon. Según leí en la wiki, parece ser que Mr. Wright tuvo sus más y sus menos con Roger Waters, quien no le soportaba. Esto provocó algunas anécdotas, como la de que el teclista fuese a la gira de “The Wall” como músico contratado, siendo a la postre el único que obtuvo algún beneficio económico en esos conciertos. Su muerte ha desbaratado los cada vez más insistentes rumores de reunión de la banda, negados hasta la saciedad por Waters y Gilmour, pero que habían abierto un rayito de esperanza entre sus seguidores después de aparecer juntos hace tres años en el Live 8.

Descanse en paz, Sr. Wright.

miércoles, 17 de septiembre de 2008

De lecturas y coincidencias

Este verano ha sido pródigo en lecturas, en cantidad y en calidad, aunque he de reconocer que la mayoría de los libros que han pasado por mis manos han sido los protagonizados por el famoso detective belga Hercule Poirot, nacido de la pluma de la –para mí- genial Agatha Christie. Son libritos fáciles de leer e ideales para el verano, cuando lo que se quiere es desconectar de todo, o casi. Los recomiendo también a aquéllos que no se sienten cómodos viajando en avión, pues algunas historias son tan absorbentes, que mientras Monsieur Poirot acosa implacable al asesino, o ve por el rabillo del ojo cómo el mayordomo esconde algo, van pasando sin darse uno cuenta las turbulencias y otros movimientos motivo de normal desasosiego.

Pero bueno, aparte de siete u ocho títulos de la colección que he devorado, he podido también con un libro de cuentos de Robert L. Stevenson: “Nuevas noches árabes / El dinamitero”, que he de reconocer que me decepcionó un poco, tal vez por la expectativas creadas en la contratapa por la opinión de Conan Doyle, refiriéndose a una de las historias contenidas como “el mejor cuento del mundo”. Es un libro entretenido, pero no lo lean si piensan encontrar en él al Stevenson de, por ejemplo, “La Isla del Tesoro”.

Durante el viaje por Chequia he leído un volumen tres veces más pequeño que el anterior, pero mucho más denso: “Saladino”, de Genevève Chauvel, una biografía novelada del mítico guerrero unificador del Islam, paisano de Sadam Hussein (nacieron en el mismo pueblo).

Y la última lectura acabada ha sido otra entretenida obra de George MacDonald Fraser de la saga de Harry Flashman: “Flashman y la montaña de luz”, donde el cobarde pero afortunado protagonista se ve envuelto en las intrigas del gobierno de Lahore en pleno levantamiento Sij.

Aparte de en “Las aventuras del valeroso soldado Schwejk”, en las que ya sabía lo que me iba a encontrar, en casi todos los libros que he leído desde entonces hasta hoy, han salido referencias directa o indirectamente relacionadas con la República Checa. Uno de los protagonistas de muchos de los cuentos de Stevenson era el príncipe Florizel de Bohemia, mientras que en el libro de Flashman, parte de la trama gira en torno al famoso diamante Koh-I-Noor (montaña de luz en castellano, de ahí el título de la novela). Si han permanecido atentos a este blog, sabrán que Koh-I-Noor es también una conocida marca checa de lápices de colores, de grafito, carboncillo y otros materiales empleados por los artistas. La fábrica está en Ceske Budejovice (la Budweiss de Schwejk), lugar donde también elaboran la buenísima cerveza Budweiser Budvar original. Del de Saladino no recuerdo nada ahora mismo, pero en la novela de Agatha Christie que estoy leyendo actualmente, “El tesoro de Chimneys”, vuelve a aparecer la preciada gema, robada a la corona británica en un descuido. Para que vean que, aparte de las coincidencias que tiene la vida, quien no encuentra las que quiere es porque no busca lo suficiente... :-)

domingo, 14 de septiembre de 2008

Cosas de La India

Como les prometí, aquí están las fotos con los regalos recién llegados de La India, de manos de Regina y Guillem (gracias otra vez), cuyo relato viajero están leyendo también en este blog. Es la primera una vista general, que incluye diversas monedas y billetes (mi sobrina sabe que los colecciono y se acordó de traer algunos) y un paquetito de tabaco autóctono, que de momento, y por precaución, no abriré.

Entre las monedas, hay unas curiosidades que les amplío en la segunda foto. Junto a la letra “A” podrán ver dos monedas de 1 y 2 rupias, con su valor expresado en número, en letra (supongo) y en digital. Es decir, una mano, con sus pulseras y todo, muestra la cifra con tantos dedos levantados como valor tiene la chapa. Una ayuda para los analfabetos, que por lo visto abundan. Con los billetes, en el caso de que lleguen a tener alguno, se aclararán por su tamaño y distinto colorido, supongo.

Sobre la letra “B” hay una pequeña joya: una moneda –o lo que queda de ella*- de tiempos del Imperio Mongol, el primer gran imperio de La India. Regina ha tenido la amabilidad de incluir una breve explicación en el sobrecito de papel que la contiene, poniéndome al día sobre el gran Akbar, descendiente del mismísimo Tamberlán. Podrán encontrar más información sobre él y su época aquí y también aquí.

* De mi época de estudiante recuerdo que nos explicaron, en cierta ocasión, que en un principio las monedas se acuñaban siempre en metales nobles, y que su valor real coincidía con el facial. Como la picaresca es algo inherente al ser humano, se iban “limando” literalmente los cantos para obtener polvillo de oro o plata. En alguien que tuviese la ocasión de tocar bastantes monedas al cabo del año –un prestamista judío por ejemplo-, la práctica proporcionaba un beneficio adicional que era demasiado atractivo para rechazarlo. La avaricia era tanta, que algunas monedas quedaban tan disminuidas y desfiguradas, que sólo quedaba visible el fragmento donde aparecía su valor. Para evitar estas prácticas, las autoridades introdujeron la medida de grabar leyendas, o al menos estrías, en los cantos, avisando de que toda moneda que no los tuviese habría perdido su valor facial. Más tarde, dejó de ser necesario al acuñar con aleaciones de metales baratos (cinc, níquel, cobre), aunque la costumbre de grabar los bordes ha permanecido.