martes, 8 de abril de 2008

Sierra Espuña

¿Conocen Sierra Espuña? Este Parque Natural murciano, a poco más de una hora en coche de Elche, esconde algunas maravillas para los amantes de la naturaleza. Entre los vertebrados destaca el arruí -o muflón del Atlas-, introducido por el Icona en la década de los 70 para entretener a toreros, políticos y otros señoritos aficionados a la caza. Tras varios vaivenes, motivados más por enfermedades –sobre todo la sarna- que por la presión cinegética o de los furtivos, la población se ha estabilizado, según he podido leer, en unos 500 ejemplares.

Paseando por el pinar (mayormente de pino carrasco), podremos ver también a la simpática ardilla de Espuña, cada vez más escasa y huidiza. Es una bonita ardilla blanca, rolliza, que recuerda a los inquietos y traviesos Chip y Chop de los dibujos animados.

Por todas partes encontraremos también huellas del paso del jabalí, invisible de día, pero que al caer la noche se vuelve confiadísimo, no siendo raro encontrarlo junto a los contenedores, buscando entre la basura que han dejado los visitantes. En el apartado de las aves, destacan piquituertos y arrendajos, aunque con mucha suerte podremos toparnos también con algún búho real o con algún azor (con este último aún no he tenido el gusto). En lo más alto, por encima del Morrón Chico, el águila real planea acariciada por el sol, ojeando todo lo que se mueve a sus pies.

He pasado muy buenos ratos allí, pues soy un enamorado de los pinos y de su aroma, de pasear entre ellos, o simplemente de descansar bajo su sombra, escuchando el roce del viento entre las copas, el gorjeo de los pajarillos ocultos entre sus ramas, o el de la ardilla royendo incansable su tierna piña, mientras las escasas migajas que caen mansamente, como confeti natural, son arrastradas por la fresca brisa de la tarde serrana.

Y como no todo consiste en alimentar el espíritu, les recomendaré, para solazar el estómago, el Bar La Perdiz, regentado desde hace unos cuantos años por los amigos Paco y Mari. Es un restaurante de los de monte, sin más pretensión que la de alimentar más que decentemente a los comensales a un precio razonable. Allí podrán degustar un buen arroz, carnes y embutidos a la brasa o conejo al ajo cabañil (se lo recomiendo), aunque últimamente han incorporado a la carta algunos platos de caza que están teniendo bastante aceptación. Y si se dejan aconsejar en la bebida, el propietario les sorprenderá con algún vino de la zona (sobre todo de Bullas) que dejará un buen recuerdo en su paladar. Eso sí, reserven antes de la excursión, pues a mediodía eso se pone “a tope”.

4 comentarios:

Pepin dijo...

ché, que bonic les imatges de serra espunya

Anónimo dijo...

yo vivo en sierra espuña y os puedo asegurar que es prciosa ademas ay un restaurante que se come de muerte se llama la pediz

Pepin dijo...

si son los muflones

Pejiguera dijo...

Anónimo, si vas por La Perdiz pregunta por Paco. Estoy seguro de que os vais a llevar bien.