jueves, 1 de mayo de 2008

El azulón (Anas platyrhinchos)

Aprovechando los días festivos de la última Semana Santa, estuve con el amigo Vicen en El Clot de Galvany, pues quería que viera las novedades de que les hablé aquí hace poco. Estando en el mirador de la vieja charca, estábamos hablando sobre lo escasa que estaba de agua, mirando a un grupo de gallinetas que picoteaban monótonamente aquí y allá, cuando de detrás de unas cañas salió una pareja de azulones que se vino derechita hacia donde estábamos. Mi cámara, que no suele tolerar esas provocaciones, pedía a gritos que la sacara de su bolsa, y no calló hasta que no se vio encañonando al matrimonio (con permiso) que se paseaba, con toda la pachorra del mundo, delante nuestro. De pronto, los vimos salir volando como si hubiesen tenido algunas palabras entre ellos y fuesen, con un brío que contrastaba con su anterior placidez, a ajustar cuentas –o a reconciliarse, quién sabe- a otro lugar más tranquilo, fuera de la vista de los curiosos. Pero entonces ya tenía, guardadas en la tarjeta, las fotos que aquí les traigo.

Para los profanos, el azulón o ánade real, es el pato más conocido, por abundante, en parques y tramos urbanos de ríos, pero no por ello es menos vistoso. Como curiosidad, les diré que los patos domésticos, blancos o pardos, descienden todos del azulón. Y ahora un dato gastronómico. Los huevos de pata son ideales para una comida típicamente ilicitana: el arroz y costra, pues “suben” el doble que los de gallina, quedando una capa más esponjosa y sabrosa. Cocidos tampoco están mal, pero la clara al solidificarse adquiere un aspecto muy peculiar, parecido al de la silicona, que echa un poco para atrás.

Y creo que por hoy ya hay bastante, ¿no les parece?

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