jueves, 9 de octubre de 2008

De tapas

Hace un par de viernes, puede que tres, estuvimos de tapas por el centro de Elche. Aprovechando que la señora de Alberto estaba por aquí, quedamos para hacer un recorrido por algunos de los bares inscritos en DESTÁPATE, el concurso de tapas organizado por la Asociación de Comerciantes y la de Empresas Turísticas de la ciudad, y que anda ya por su tercera edición. Antes de darles mi opinión sobre el concurso en particular, les contaré, así por encima, dónde estuvimos y cómo nos fue.

Iniciamos la ruta en El Granaino, que participa con dos tapas: Canelones de morcilla con crema de pimientos asados y Croquetas de manitas y pulpo sobre migas de tomate. Los canelones bien, se dejan comer. Para mi gusto, pecan de pequeños (aunque no debemos olvidar que sólo son tapas) y tal vez un poco sosos. Las croquetas no las probé, porque llevan pulpo y las cosas del mar y yo, gastronómicamente hablando, no nos llevamos muy bien (salvo muy escasas excepciones). Los demás las encontraron muy buenas, así que habrá que fiarse de su criterio. Presentación idéntica a la de las fotos y cañas a 1,50€. En Bodegas Galiana encontramos cuatro mesas ocupadas, vacías y sucias el resto y camareros agobiados. Estuvimos esperando un rato (no mucho, porque nos pudo el apetito y la desesperación) y nos fuimos, sin probar bocado, hacia Mar i Merlot, donde nos encontramos que, a las 10 de la noche, no les quedaban tapas. Lo que se prometía como una noche feliz, se estaba convirtiendo en noche somalí. En el Bodegón Alejandro encontramos un hueco al fondo de la barra, donde nos atornillamos hasta que nos atendieron. Las Migas Bodegón no son más que eso, migas, sosas y mal presentadas (nada que ver con la foto de promoción), mientras que en el Sultán, la otra tapa, la témpura no estaba precisamente crujiente, y el contenido (pulpo), estaba tierno pero soso. Si he de hacer caso a mis acompañantes, lo mejor de la tapa, la guindilla que la coronaba. Cañas a 1,80€. En el camino hacia el Rest. Madeira, mi estómago, al que sólo le habían caído dos tapas, rugía en la noche. Cuando llegamos, ni siquiera pudimos entrar. Propuse ir a la Dehesa de Sta. María, pero triunfó la opción de Tapelia, al estar más cerca, supongo. Después de estar un ratito esperando, pudimos sentarnos en una mesa, con lo que conseguimos eso: estar sentados en una mesa. Después de otro rato esperando que nos atendieran, más otro de elaboración, llegó la primera tapa, la Pizzeta de cítricos con piruleta de bacon y salmorejo, de sabor original y sorprendente y presentación igual a la de la promoción. Para la segunda, tuvimos que reclamar un par de veces y esperar casi media hora, pero al fin llegaron los Barquillos de jamón con mascarpone, nueces y albahaca, un derroche de pasta brick con escaso relleno pero sabor bastante decente, aunque, como he dicho, el plato aparecía bastante más vacío que el de la foto. Al margen de todo esto, si van a ir les recomiendo que pidan una copa de vino (un fallo del servicio el no hacerlo), pues creo que casará mejor con estas tapas que la cerveza, que aparte de pésima (Águila o Estrella, supongo), es bastante cara: ¡¡¡2,25€ la caña!!! Casi a medianoche, con lo que quedaba de fondo, decidimos acercarnos, esta vez sí, a la Dehesa de Sta. María, donde no probamos las tapas, pero ¡por fin! cenamos: una botella de rioja y dos tablas de lacón y queso con las que llenamos el agujerito que teníamos en el estómago.

Conclusiones: Elche no es lugar para tapear, al menos en este plan. Aunque la oferta de tapas y raciones normalmente es bastante amplia, no tenemos costumbre de ir picando de bar en bar. Los hosteleros locales, que tienen sus establecimientos enfocados a las costumbres de aquí (cena en mesa y, si no hay más remedio, en la barra), han demostrado no estar preparados para una afluencia elevada de clientes, la mayoría de ellos no habituales, con lo que se han visto desbordados y dado un mal servicio y peor imagen. Imperdonable que un viernes por la noche, en la primera semana de concurso, en un local te digan que no les quedan tapas, y además con mala cara. Y si, a todos en general, no les interesa servirlas en las noches de viernes y sábado (por ejemplo), porque ganan más con las cenas, con mucho menos lío, que lo indiquen en el folleto promocional (algunos lo han hecho). Estas cosas serían comprensibles y perdonables si ésta fuese la primera edición, pero señores, vamos por la tercera y los organizadores (entre los cuales habrá algún hostelero, estoy seguro), tienen la suficiente experiencia como para corregirlas y evitarlas. En fin, que me parece una buena iniciativa, pero que se podría mejorar con un poco de autocrítica y un mucho de sentido común.

Si quieren leer algo más sobre el tema (opiniones, contra opiniones, piques, etc.), pueden ir directamente a la web de la organización, donde encontrarán también el resto de tapas participantes y su puntuación actual (ese es otro tema que es mejor no tocar). ¡Que les aproveche!

3 comentarios:

Pepin dijo...

Hum, migas de bodegon Alejandro!!!!!!!!!!!!!
ja ja es broma.

Pedro dijo...

solo se me ocurre decirte: AMARGADO Y MENTIROSO, como dices que la croqueta no la provastes porque llevava pulpo y a ti eso no te gusta y luego te atreves a decir que el pulpo de bodegon alejandro estava soso??? pero en que quedamos?? se te ve el plumero de mentiroso. y amargado porque chico solo son tapas si quieres cenar bien azte tu la cena, no te jode......no te apaña ningun sitio, salir de tapas por hay contigo tiene que ser peor que soportar a zapatero diciendo que no hay crisis.... puajjj das pena chalaoooo jajaja

Anónimo dijo...

Hay que ver la gente analfabeta que circula por la red.