viernes, 6 de marzo de 2009

Fotogenio - 1ª parte

Bueno, pues ya volvimos de Fotogenio. ¿Qué les puedo decir? Pues que lo hemos pasado la mar de bien. La calidad de las ponencias ha sido bastante buena y el ambiente mejor. Tal vez un poco exhibicionista, pero bueno. Entiendo que la gente (yo el primero), cuando sale se lleva la cámara consigo y que luego, como no se fía de dejar el equipo en el maletero del coche, carga con la mochila y la pasea por el sitio, y más si el sitio es una convocatoria de y para fotógrafos, pero de ahí a ir con la cámara colgada al cuello (y la mochila o la bolsa detrás), fardando de “pepino”, de cuerpo, o de ambas cosas, me parece un poquito gilipollas (sólo un poquito). Vale que la saques para probar (si te apetece) algunos de los copitos (y copotes) que Canon tenía a disposición de los asistentes, o para hacer una consulta en alguno de los stands, o para enseñársela a alguien, o para hacer una foto…, pero hubo gente que no la guardó ni para comer.


En el lado positivo, mucha información en forma de folletos y catálogos, esa que echamos de menos en las tiendas, actualizada y de calidad. Aparte de eso, en Canon nos dieron unas agendas que, al margen de la utilidad que tienen como tal, traen información sobre todos los objetivos y accesorios de la marca, especificaciones de todas las lentes EF y EF-S, equivalencias focales según el tamaño del sensor de la cámara, etc., algo muy aprovechable por entusiastas como yo. También nos regalaron unas carteras en símil piel con capacidad para guardar 10 tarjetas SD. Además, tenían una batería de impresoras “Pixma”, con muestras de lo que eran capaces de hacer, y se ofrecían a imprimir gratuitamente cualquier foto que se les facilitase en el momento. Una caña. Por cierto, las cañas, en la carpa de avituallamiento, a 1 euro. No estaba mal. Los precios, bastante aceptables.


En cuanto a las ponencias, las del viernes nos las perdimos, y también la primera del sábado (buceando como estábamos en el stand de Canon), sobre flashes compactos, impartida por Rafael Barberá, pero las siguientes tuvieron miga. Staffan Widstrand nos hizo los dientes largos con el programa “Maravillas naturales de Europa”, un proyecto en el que participan fotógrafos de todo el continente para darnos a conocer todo lo que ignoramos sobre nuestro patrimonio natural. Habló de zonas declaradas “Patrimonio de la Humanidad” por la Unesco de las que no conocía su existencia. Tuvo razón al decir que, a nivel general, conocemos más de la naturaleza de USA o de Canadá que de nuestro continente, por no decir de nuestro propio país. Me gustó mucho. Después de una pequeña pausa, Oriol Alamany nos contó su experiencia en la Isla de Pascua, lugar al que se ha desplazado en dos ocasiones y que ha fotografiado exhaustivamente. Como ya comenté a mis acompañantes, pienso que el tema daba mucho más de sí. Tal vez pecó, a mi gusto, de “soso” y de falta de entusiasmo. Es una opinión, nada más. No me voy a comparar con él porque no le llego ni a la altura de los zapatos, pero con un poquito más de ganas, se habría metido a todo el público en el bolsillo. De las de la tarde, si les parece, les hablaré en el siguiente post, por no hacer éste muy largo.



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