martes, 30 de junio de 2009

Dos libros más

A finales de abril les hablé de un par de libros que compré en la Fnac de Murcia: Flashman el libertador, de G.M.Fraser y El pretendiente americano, de Mark Twain. El primero no me ha decepcionado porque es más de lo mismo, una novela de aventuras ambientada históricamente y bien documentada, donde el protagonista, un redomado sinvergüenza, nos conduce de lío en lío, escapando de la forma más inverosímil de la mayoría de ellos. En esta ocasión se ve embarcado, por “gentileza” de su amado suegro, en un barco negrero, donde conoce a unos personajes de lo más curioso. Y no les diré más. Si les gusta este tipo de literatura, pasarán un buen rato con él.

En cuanto al segundo, como suele ocurrir siempre que se depositan demasiadas esperanzas en algo, me ha dejado bastante indiferente, pues esperaba mucho más de él. Más bien me pareció un folletín escrito por cualquier desconocido que “la novela que el autor redactó riendo a carcajadas”, como reza en la tapa. Y más si el autor es Mark Twain. Otra crítica que leí sobre el libro decía que “quien lo leyera sin soltar ni una risotada” (más o menos) no disfrutaba de buena salud mental. Pues yo debo estar bastante loco, pues apenas consiguió arrancarme una sonrisa. Y no es que sea un libro aburrido, ni mucho menos, pero de ahí a ser extremadamente divertido... En fin, que no se lo recomendaré a los amigos, pero léanlo si quieren y juzguen por ustedes mismos. Son poco más de doscientas páginas.

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