martes, 7 de julio de 2009

La vuelta a La Galia (o casi)

Bien, pues después de varios amagos de viaje, unos solos, otros con amigos, finalmente tenemos decidido qué vamos a hacer este verano. El viaje a Francia, del que ya les hablé aquí, se vio seriamente amenazado cuando nos pusimos a sacar cuentas, pues mi idea original subestimaba el tamaño del país y las distancias que tendríamos que recorrer de querer hacerlo completo. Estábamos contemplando otras opciones, entre ellas Suiza, Munich-Baja Baviera y Eslovenia (sí, otra vez), cuando el amigo Alberto sugirió la posibilidad de ir a un pueblecito de los Apeninos, en Italia, cerca de Modena y de Bolonia, donde una buena amiga de su mujer tiene una casa capaz de acogernos a todos. A última hora, cuando ya nos disponíamos a sacar los billetes, la cosa no cuajó por problemas de fechas. Vuelta a empezar, con el agravante de que el tiempo se nos echaba encima.


Después de mucho cavilar y de reestudiar nuevamente las opciones, decidimos que la más viable era la primera, pero con algunos retoques, el más importante de ellos, el hecho de que mi hijo haya decidido a última hora que quiere venirse. Finalmente la cosa ha quedado en que estaremos un par de días en Avignon, con la familia, para desplazarnos luego hasta el Perigord Negro, donde estaremos tres días alojados en Sarlat-La Caneda. Para los curiosos, diré que el Perigord es, gastronómicamente, una de las áreas más interesantes del país galo. Se divide en cuatro zonas, bautizadas con colores (blanco, verde, púrpura y negro), siendo este último adjetivado así por la densidad de sus bosques. Además, todas las tardes, en los pequeños pueblos se organizan mercados donde los productores venden sus exquisiteces a precios razonables, con el añadido de que se pueden consumir allí mismo, en las mesas que los ayuntamientos habilitan para tal fin ¡Mmmmm! Y si nos movemos al terreno paleontológico, la zona es mundialmente famosa por haber aparecido allí unos huesecillos que se dice pertenecieron al Hombre de Cro-magnon (cromañón para los amigos), que tomó su nombre de la cueva donde se hizo el hallazgo. Vamos, que nos van a faltar días.


De allí teníamos pensado ir directamente a Nantes, a cumplir mi capricho de ver, fotografiar y subir al gran elefante de “Les machines de l’ile”, pero antes haremos una escala de una noche en Poitiers, para satisfacer otro de mi hijo: Futuroscope, donde creo que tampoco lo pasaremos mal.


Y este es nuestro plan. Ahora sólo quedan tres cosas: esperar que el Jeep, con 11 añitos, aguante sin problemas el tirón de casi 5000 Km. que le vamos a dar, comprar un GPS para no perdernos por las carreteras galas (famosas por su señalética imprecisa, aunque puede que no sea más que un mito) y, lo principal, aguardar con paciencia la llegada de las vacaciones, para las que falta poco, muy poco.


4 comentarios:

Pericles dijo...

Vaya pezado de viaje que os vais a marcar. Algo parecido queriamos haber echo en Junio, pero al final no pudo ser. Eso si, acabamos de venir de Galicia, de la península de Barbanza, y tampoco está nada mal la zona. Poquísima gente (solos en playas kilométricas), unas calamares a la romana que no eran normales, además del pulpo, los chipirones etc,sin olvidar los dolmenes, petroglifos...
Aunque seguro que estarás preparando el viaje concienzudamente, te apunto una zona por si acaso: el valle del río Vezere. Allí encontrareis a parte de algunos abrigos de renombre una serie de cuevas de visita obligada: Pech Merle, Rouffignac, Les Combarelles, Font de Gaume y la neocueva de Lascaux, Todas tienen pagina en internet, y también te puede servir de ayuda los apuntes de arte prehistorico, que incluyen un capitulo de las cuevas de la zona.
Me han hablado de un pueblo muy pintoresco:La Roque-Gageac, del que dicen es el opueblo más bonito de Francia. Si puedes ir ya me contarás.
Haz muchas fotos y a pasarlo genial

Pejiguera dijo...

Pues hombre, el viaje va a tener mucho de coche, pero repartido en 8-10 días para hacerlo algo más cómodo. Francia es un destino cercano, y tal vez por eso, lo hemos ido dejando un poco de lado (como Portugal), pero en cuanto profundizas un poco, ves que tiene muchas posibilidades. La verdad es que estamos deseando ir.
En cuanto al pueblo que me comentas, casualmente decidí ir al Perigord porque "volando" al azar en el Google Earth, pulsé sobre una de las fotos de La Roque-Gageac y me dije que eso tenía que fotografiarlo yo. :-) No sé si será el más bonito, pues también lo he leído de Sarlat y de otros de la zona, pero a mí me gustó bastante. Repasaré los apuntes que me enviaste, a ver si encuentro la información que me comentas, pero tengo la impresión de que nos va a faltar tiempo para verlo todo. Ya te contaré.

Así que os habéis puesto ciegos de calamar gigante del atlántico ¿eh? Y viendo piedras a manta... Lo malo de ir a esos sitios es que luego tienes que hacer una cura de aguas para poder abrocharte de nuevo los vaqueros, pero bueno, que nos quiten lo bailao.

Un abrazote desde Fenicia.

Carlitos dijo...

Venite para Eslovenia, Peji! Te prometo conseguirte buena cerveza casera para esta vuelta ;-)

Ah, y me encantó la tapa del Joseluix :-D

Pejiguera dijo...

Sabes que lo tengo pendiente, Carlitos. De hecho, lo he estado mirando, pero han quitado los vuelos directos desde España. Te tomo la palabra de lo de la cerveza. Sabes que es una espinita que tengo clavada... :-)