sábado, 25 de diciembre de 2010

Feliz eso y próspero lo otro

Feliz Navidad, Feliz Solsticio de invierno, Feliz cambio de año, Felices vacaciones, Felices comilonas, Felices compras -a veces compulsivas-, Feliz lo que ustedes quieran, pero sean felices, o al menos inténtenlo (si pueden). Si los políticos salen sonriendo por la TV, con la que está cayendo, nosotros no vamos a ser menos...

Y ahora, con su permiso, me voy a ver un capitulillo de The Big Bang Theory.


domingo, 19 de diciembre de 2010

Calendario 2010 - Diciembre

Casi sin darnos cuenta, una vez más, hemos llegado a diciembre, y con él, a la última hoja del calendario. La foto corresponde a una de las gárgolas del castillo de Nantes, que no parece muy vieja, si les digo la verdad. En Nantes cerramos nuestro viaje por Francia, y con ella cierro también el apartado de calendario dedicado al 2010 en este su blog. Por cierto, el pasado viernes día 17, se cumplieron cuatro añitos que llevo aquí dándoles la matraca. Han sido cuatro años de confidencias, de hacerles partícipes de mi día a día, de mis ilusiones, aficiones, viajes... Y aunque últimamente la frecuencia de publicación haya bajado considerablemente,  no me lo tengan en cuenta, porque les quiero igual, simplemente ocurre que tengo menos tiempo libre del que me gustaría disponer, y el poco que tengo, he de repartirlo con otras obligaciones que me importan tanto como ésta.

Gracias por seguir estando ahí.

 

domingo, 12 de diciembre de 2010

Libros – XXXV

Para superar la congoja en que quedé sumido después de las lecturas de las aventuras de Harry Potter, recurrí a la re-lectura, con honores de estreno, de uno de los divertidos libritos de Wodehouse, concretamente De acuerdo, Jeeves, del que ya les hablé en otra ocasión.

Una vez recuperado el tono habitual, me dispuse a atacar un clásico de Roger Penrose, La nueva mente del emperador, pues hacía tiempo que no le hincaba el diente a ningún libro de ciencia. La elección no pudo ser peor. Tuve que dejarlo antes de llegar a la mitad, y eso que suelo ser tozudo en estas cosas. Me he tragado libros espesos de cualquier tema, pero éste se me caía de las manos. Si dominan las matemáticas y se atreven, adelante...

Aprovechando Los 8 días de oro (que realmente son 16 o más), curioseando por la sección de libros de ECI (que no es precisamente mi favorita), encontré dos ejemplares de la colección de Narrativas Históricas de Edhasa al interesante precio de 5.95 euros. Si conocen esta colección, sabrán que tienen una presentación muy cuidada, con tapa dura, papel de calidad, y guía de lectura entre otras características, así que el precio me pareció casi un regalo. Uno de ellos, Pasaje al Noroeste, de Kenneth Roberts, acabo de terminarlo, mientras que el otro, Viajeros ingleses, de Matthew Kneale, lo tengo en lista de espera. El de Roberts, si bien comienza algo aburrido, en seguida va cogiendo ritmo hasta atrapar al lector y sumergirlo en la atmósfera de la Norteamérica colonial de 1759, donde el ejército inglés luchaba contra indios y franceses en los bosques y lagos que hoy conforman la frontera entre los Estados Unidos y Canadá. En paisajes de impresionante belleza, muy bien descritos por el autor, se nos muestran personajes tan fascinantes como tramperos, comerciantes, canoeros y los primeros Rangers, al mando del Mayor Rogers, personaje con muchos claroscuros que Roberts coloca como secundario, pero que, en realidad, es el personaje principal, el eje de la novela. En sus 712 páginas, Roberts nos instruye sobre las costumbres de la época, describiendo minuciosamente vestidos, comportamientos y personalidad de los diversos colectivos que en su historia aparecen, incluso entre distintas tribus indias, explicándonos también las diferencias entre los dos bandos a la hora de hacer la guerra. Es una novela, en fin, para leer con un mapa cerca (el Google Earth puede ser ideal) para situarse mejor. Por cierto, de la primera parte del libro, se hizo una adaptación cinematográfica en 1940, dirigida por King Vidor y protagonizada por Spencer Tracy, que tendré que volver a ver, pues estoy seguro de que es una de las que nos ponían los sábados después de comer en Sesión de Tarde, en la primera cadena, y que tanto disfrutábamos grandes y pequeños. Ya les contaré.

Continuará...

domingo, 5 de diciembre de 2010

Suiza - 2ª parte

Hasta una semana antes de partir, estuve curioseando sobre el clima en la zona de Interlaken, con la sorpresa de que estaba haciendo casi el mismo calor que aquí, con temperaturas a mediodía de alrededor de 30º centígrados, sol radiante y nada de lluvia. Justo el día antes de salir nosotros de España, llegaron los cambios, con un considerable descenso de las temperaturas y un importante aumento de inestabilidad atmosférica, con lo que el panorama meteorológico daba un giro de 180 grados. Lo malo de las predicciones de ahora, es que suelen acertar bastante, tanto que aterrizamos en Ginebra entre nubes y claros (nube sí, nube no) y, conforme se iba acercando el tren a Wilderswil, el fresquete y la lluvia iban adquiriendo protagonismo. Estuvimos tirando de paraguas los 5 primeros días, y la ropa “de verano” no la sacamos de las maletas hasta nuestro regreso a Ginebra, una semana más tarde, pues con máximas de 10-12º no cabía hacer otra cosa. Ya sé que la lluvia es necesaria para la vida, el campo y todas esas cosas, por eso el primer día me hace gracia, el segundo me aparece una sonrisa tonta (de mala leche) en la cara, y a partir del tercero lo paso acordándome de cúmulos, nimbos, estratos y de la madre que los parió. Y más si estoy de vacaciones. En fin, que me dio mucha rabia, porque fotográficamente, el lugar daba para mucho, pero con lluvia y con un frío de esos de cuando el grajo vuela bajo, los resultados no fueron los esperados. Una vez hecho este “breve” preámbulo, paso a contarles el resto de cosas.

Nada más bajar del avión y recoger nuestro equipaje, salimos a la zona suiza sin pasar ningún control, cosa que me sorprendió bastante, pues en otros lugares, aun siendo comunitarios, te suelen pedir el DNI, cuando no el pasaporte. En el hall, un grupo de músicos interpretaba bonitas melodías alpinas con sus largos cuernos (pudieron verlos en una de las fotos del post anterior). Con esta agradable música de fondo, compramos nuestros bonos de viaje. El dependiente, en un perfecto castellano, nos explicó cómo funcionaba todo y nos imprimió un papelito con el horario de los trenes que teníamos que coger, los enlaces, el número de andén y el lugar exacto en que teníamos que colocarnos para acceder a los vagones que nos correspondían. Todo eso lo hicimos en 15 ó 20 minutos escasos, que es el tiempo que ellos calculan que media entre el desembarque y el acceso a la estación que hay justo debajo del aeropuerto. La primera cosa que nos llamó a atención, ya a bordo, fue que el tren parecía andar sobre moqueta, sin un ruido, sin traqueteos, golpes y demás molestias a las que estamos acostumbrados los viajeros de otros países. Si no fuese porque veíamos pasar por las ventanillas los paisajes de viñedos que bordean el lago Leman, pensaríamos que estábamos parados. Tras un breve transbordo en Berna, con el tiempo justo de comprar y comer un bocadillo, llegamos a Wilderswil a eso de las 3 de la tarde, con un frío alpino (nunca mejor dicho) y un leve chispeo que nos acompañó, cargados de maletas, en la búsqueda de nuestras casas. Como en un principio íbamos a hacer este viaje solos, teníamos los vuelos y el alojamiento contratados, así que, cuando los amigos Carlos y Edu (y sus respectivas) decidieron venir también, tuvieron que buscar casa por su cuenta. Finalmente estuvimos cada pareja en un lugar distinto, en el mismo pueblo, pero distinto. La nuestra resultó ser la más lejana, pero también la más grande y la que mejor vista tenía. Todas las reuniones y cenas “caseras” se hicieron allí. Aquí debajo podrán ver una de ellas, con una tortilla que salió ri-quí-si-ma.

 La casa por fuera
 La vista al atardecer desde ella (con un rayo de sol, oh, oh, oh)

domingo, 28 de noviembre de 2010

Libros - XXXIV


En los cuatro meses transcurridos desde la última vez que les hablé aquí de libros, han pasado unos cuantos por mis manos, algunos de ellos muy buenos, y otros... bueno, vayamos directamente al grano.

Como les adelanté en el último post, tuve que releer El asombroso viaje de Pomponio Flato para recuperarme de la tristeza en que me dejó sumido La ciudad de los prodigios, ambos salidos de la mano del último Premio Planeta, Eduardo Mendoza, aunque de estilos totalmente opuestos. En el segundo que les cito, Mendoza nos cuenta la historia de un pícaro inmigrante rural, quien llega siendo casi un niño a Barcelona, y va medrando a costa de su inteligencia, buena suerte y falta de escrúpulos, hasta llegar a ser el capo de la mafia local. Del primero ya les hablé aquí, así que no insistiré sobre el tema.

Otro de los libros que pasaron por mis manos, prestado por el amigo Vicen, fue Comentarios a las guerras de las Galias, de Cayo Julio César (sí, el que están pensando), quien en 3ª persona y de modo muy ameno, nos va narrando sus aventuras y desventuras con las numerosas tribus galas, helvecias y germanas, que le mantuvieron en jaque a él y a sus legiones, entre los años 58 y 51 A.C. Nada que ver con las aventuras de Asterix y Obelix. El relato es muy interesante, aunque, si hay que ponerle un pero, es el hecho de que, tras cada batalla, las bajas en el ejército romano eran de unos pocos soldados (a veces, ninguno), mientras que eran incontables los caídos en el lado enemigo. Supongo que César, aparte de maquillar las estadísticas, no tendría tampoco en cuenta los muertos habidos entre sus aliados (sin uniforme), los esclavos, cocineros y demás personal encargado de la impedimenta. En un pasaje del libro cuenta que, las tribus fieles a Roma que luchaban con él, tenían la orden de atarse la túnica en el hombro contrario al que solían hacerlo normalmente, para que así los legionarios, en el fragor de la batalla, supiesen distinguir a amigos de enemigos. No está mal pensado, pero dudo que los soldados romanos, una vez metidos en faena, se parasen a mirar el hombro de los combatientes antes de clavar su espada. Dejando de lado ésta y otras cuestiones (hay quien lo tacha de propaganda pura y dura), para mí ha sido una de las mejores lecturas del verano.

Otro de los préstamos del verano, esta vez por parte de mi hijo, ha sido el de los libros que tiene del famosísimo Harry Potter (me pudo la curiosidad), a saber: H.P. y la piedra filosofal, H.P. y la cámara secreta, H.P. y el prisionero de Azkaban y, por último, el último (mi hijo es así), H.P. y las Reliquias de la Muerte. Entre medias han quedado tres historias, pero prefirió leer el último, según me dijo, para saber cómo acababa la historia y no tener que tragarse las que le faltaban. Y, después de leerlos yo, en parte le entendí. Salvo el primero, que tampoco es un dechado de alegría, los libros de J.K. Rowling te van sumiendo en una atmósfera deprimente, opresiva, que se mantiene, como si tuviesen un hechizo de melancolía, hasta un buen rato después de cerrarlos. El último es especialmente angustioso y, aunque finalmente ganan los buenos, nos deja –al menos a mí me lo dejó- con un sabor de boca algo amargo. Si aún no los han leído y también les pica la curiosidad, háganlo, pero por orden, pues en el último se habla de cosas y aparecen personajes que se comprenderían mejor si se han hecho antes los deberes. En las pasadas vacaciones, compré el penúltimo de la saga, H.P. y el misterio del príncipe, que aún no he leído (me lo estoy dejando para las de navidad). ¿Qué por qué lo he comprado? Porque no me gusta dejar las cosas a medias. :-)

Continuará...

domingo, 21 de noviembre de 2010

Suiza, ese país


Ese pequeño gran país, diría yo. Es pequeño a lo ancho, pero grande a lo alto... y en otros sentidos. Aunque se han roto algunos mitos que llevábamos grabados a fuego desde los tiempos de la emigración ¿quién no tiene algún familiar, vecino o conocido que haya trabajado allí? La limpieza ya no es lo que era, hay colillas en los suelos de las estaciones, fachadas viejas y sucias como en todas partes, y escaparates, persianas y barandillas con telarañas XXL, como en Chequia, por ejemplo. La gente tampoco cruza siempre por los pasos de peatones, y cuando lo hace, tampoco espera a que esté verde si no vienen vehículos. Por el contrario, éstos paran siempre en los pasos de cebra, aun cuando no hayas llegado a él. Basta con que vean que tienes intención de cruzar. Circulan rápido, pero siempre se detienen a tiempo. La puntualidad y la organización son algo que casi asusta por la exactitud y el celo que con que se llevan a cabo. Trenes, autobuses e incluso barcos, tienen sus salidas y llegadas sincronizadas al segundo. Esto, para alguien, como yo, amante de la puntualidad, es un punto muy importante a su favor, aunque en ocasiones también tiene sus desventajas. Un día nos quedamos sin comer “de caliente” porque llegamos 10 minutos tarde. Si los restaurantes, sean de hotel o de lo que sean, cierran el comedor a las 3, no vayas a las 3 y un minuto porque no te dejan entrar. Y además, te lo dicen sin cara de lástima ni nada. El “malo”, el que ha fallado, eres tú y ellos no van a sentirse mal por eso. Por lo demás, hemos sido tratados muy bien. La gente es generalmente agradable –sin excesos- y correcta en todo momento. La comida no es mala, tal vez el pan es su punto más flaco, al menos en la zona germanófila. Oscuro, con dureza de caucho, se me antojaba el terror de los vejetes con dentadura postiza. Me recordaba algo al pan checo, en mi opinión pésimo también. En lo referente a la bebida, la cerveza local –Rugenbrau- era bastante agradable de beber, con su puntito amargo y la dosis justa de gas. Los vinos, en los restaurantes eran intratables, dominando en las cartas los italianos, alemanes y algún que otro francés. En las estanterías de los supermercados no era difícil encontrar, además, vinos españoles, no tantos de Rioja o Ribera como sería de esperar, como de otras denominaciones de origen supuestamente menos conocidas en el extranjero (Toro, Priorato o La Mancha). Los precios, en general, bastante más caros que aquí, salvo en los combustibles –al mismo precio que en España- y en la alimentación. En los Súper encontramos las cosas algo más caras que aquí, pero sin exageraciones. Otra cosa eran los restaurantes, claro. Donde más diferencias vimos, fue en los relojes, por ejemplo. Al principio me costó entender el que, relojes fabricados allí, costasen aquí más baratos (entre un 20 y un 25%), pero el alto nivel de vida de Suiza encarece los productos en el comercio. Así y todo, si tenemos en cuenta el salario medio de un suizo, la vida está allí más barata que en nuestro país.

Y hecho este preámbulo, que he intentado abreviar (en serio), pasaré a contarles algo de nuestra estancia por allí, pero si les parece, lo dejaré para un nuevo post, por no alargar éste excesivamente. Sigan atentos a sus pantallas. Les dejo, como aperitivo, con alguna foto para que vayan abriendo boca...
 Bienvenida en el aeropuerto de Ginebra
Excursión en barco por el lago Brienz

sábado, 13 de noviembre de 2010

Premio I Concurso Fotográfico L’Alcúdia


El pasado 4 de agosto, coincidiendo con el 113 aniversario del hallazgo de la Dama, se entregaron los premios del 1er. Concurso de fotografía L’Alcúdia, en los cuales quedé ganador, siendo el finalista otro miembro (Manuel Carballo) del grupo que administro en Flickr. Como ven, éxito total. El premio “junior”, para chavales de hasta 16 años quedó, por contra, desierto. El concurso, promovido por la Fundación L’Alcúdia y patrocinado por la conocida firma zapatera Panamá Jack, estaba premiado con sendos lotes de productos de la empresa patrocinadora, cuya composición no quedó clara hasta el último momento (el de la entrega, vamos).

Sobre la ceremonia de ídem, poco puedo decir, salvo que llegué tarde, así que la crónica deberían hacerla otros más madrugadores. Sólo les contaré que, cuando llegué, me hicieron aparcar a 300 metros del Centro de Interpretación, donde los organizadores, nerviosos,  hacían tiempo y entretenían a las autoridades locales que se habían desplazado hasta el yacimiento. Hice el trayecto casi corriendo y llegué, literalmente, con la lengua fuera. Entre disculpa y disculpa, aún tuve tiempo de aparecer de esa guisa junto al Alcalde, momento que quedó inmortalizado en forma de fotografía. En la galería de otro compañero de fatigas, José Fco. Girona, creo que podrán verla, junto con otras imágenes, muy bien comentadas además.

En cuanto al premio en sí, se trataba –como ya me habían adelantado- de un lote de productos Panamá Jack, consistente en un par de botas (las clásicas P.J., y de mi talla), muy bien envueltas, una gorra, una mochila y algo más de propaganda (blocs, bolígrafo, etc.). Un bonito y justo detalle el que hubiese otro igual para el finalista, pues en las bases se hablaba sólo de un premio para el ganador de cada categoría.

Dejando esta anécdota aparte, les diré que me extrañó el que este año se dividieran los actos de celebración del hallazgo, que siempre habían tenido lugar en el escenario que creo más adecuado, el de La Alcudia, y al que acudían muchos ilicitanos en los autobuses que se habilitaban para tal fin. Ignoro si ha habido divorcio entre la Real Orden de la Dama de Elche, que preside Antonio Mtnez. Camacho, y la Fundación L’Alcúdia, pero lo cierto es que el acto oficial del aniversario se celebró por primera vez en el patio de armas del Palacio de Altamira. Ya nos enteraremos. Como decimos aquí, lo que no se sabe un día pagando, se sabe gratis al siguiente...

 La foto ganadora
Otra de las presentadas

domingo, 7 de noviembre de 2010

Exposición “Elche, 50 instantes”

Como ya les adelanté, el pasado mes de septiembre montamos, en el Espai CREA de Elche, una exposición fotográfica con imágenes de nuestra Ciudad y su término municipal (campo, playas...). Gracias a Álex Soler y a Tamara, su mujer, responsables del local, pudimos hacer realidad un proyecto al que llevábamos dándole vueltas desde hacía tiempo. Por su parte todo fue colaboración y apoyo para el éxito de la empresa. La cosa fue sobre ruedas desde el primer momento y, aunque no es fácil poner de acuerdo y tener contentos a los cerca de 40 miembros participantes, creo que no nos podemos quejar del resultado final.

La exposición fue, en general, un éxito. En el CREA batimos récords de asistencia, tanto en la inauguración como en el día a día. Casi a diario me daba una vuelta por allí al salir del trabajo, y los monitores siempre me decían que había habido visitantes, aunque no todos votaban. Esto lo pude corroborar con las papeletas, pues sólo hubo un día sin votos. Evidentemente, el día de la inauguración fue el de máxima afluencia. Calculo que no habríamos menos de 300 personas, aunque en papeletas he contado 193. Algo pasó, pues hice más de 250 y, cuando cerramos esa noche, apenas quedaban 5 ó 6 en blanco junto a la urna. Finalmente, durante toda la exposición votaron 311 personas, aunque estoy seguro de que el número final de visitantes no baja de 400 (más de 500 según los chicos del CREA). La foto más votada -con diferencia- fue "Bajo la lluvia", de David_R, con casi 120 amigos, digo votos. :-)

En cuanto a la repercusión en prensa y radio, aparecimos en varios medios, tanto locales como regionales. Seguidamente encontrarán un resumen de las apariciones que he podido recopilar:

Hubo otras en Radio Express-Cadena Cope y en la SER de Valencia, en el programa “A vivir que son dos días”, de las que he tenido acceso (aún) a la grabación.

Y poco más puedo contarles. En cuanto se nos pase la resaca de ésta, nos pondremos manos a la obra para montar otra. Mientras, se están ojeando por ahí cafeterías, hoteles y locales similares, presuntamente más accesibles. Les tendré informados.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Calendario 2010 - Noviembre


Cuando lean esto, espero que se haya evaporado el maleficio que me viene sobrevolando desde finales de septiembre. Dificultados y contratiempos se han ido sucediendo, uno tras otro, desde entonces. El viernes 1 de octubre, después de una semana con algún disgusto que otro, desperté de madrugada con un fuerte dolor en la boca del estómago, que se fue haciendo cada vez más agudo, hasta que se extendió por todo el tórax, incluyendo la espalda. Les mentiría si les dijera que no me asusté. Aunque estaba tranquilo, hubo un momento en que pensé que era algo serio. Poco a poco, el dolor fue decreciendo hasta volver a ser un nudo en el estómago, una molestia aún a tener en cuenta, pero nada que ver con lo que acababa de pasar. Quedé en cama todo el día, a base de sustancia de arroz y cosas así. No les aburriré con más detalles, pero la fiesta acabó, después de una visita al servicio de Urgencias del Hospital, con una semana de dieta rigurosísima (ni aceite de oliva podía tomar) y una mala leche “que-pa-qué”. Nada de almuerzos con bocatas de tortilla, ni de jamón con tomate, ni de calamares, sólo peras y manzanas, que son muy sanas. Y para merendar, lo mismo. Cuando ya creía que me iban a salir antenitas, mi médico de cabecera, una señora que sospecho pertenece a la liga anti-vicio (la llamo "la talibana" por lo extremista que es),  se portó inusualmente bien y me levantó todas las prohibiciones, recomendándome, eso sí, moderación, y un mes de protector estomacal. Al día siguiente, 9 de octubre, madrugué, pues había quedado con unos amigos para hacer fotos del amanecer en el campo, para el concurso del que ya les hablé en el post anterior. Tras un duro trabajo fotográfico, llegó la hora del almuerzo, y con ella un hermoso bocadillo de jamón y una mahou, que llevaba más de una semana sin probar. Me cayó todo estupendamente, y volví muy contento a mi casa, prometiéndomelas muy felices, pero aún no llevaba 10 minutos en ella, cuando el señor de la pizzería de los bajos del edificio, pensó que era el momento de alegrar las vidas de los vecinos con un incendio (del cual ya les hablé también aquí). Han sido más de dos semanas de pelea con los seguros, fontaneros, electricistas, etc. hasta que hemos podido volver a casa, teniendo que estar en ese periodo molestando a mi suegra, sin ordenador, sin Internet y sin alegría. Ah, se me había olvidado contarles sobre la avería del monitor, al que le tengo mucho cariño y que ha estado “de baja” prácticamente un mes. Por suerte, lo he podido recuperar (por el módico precio de 60 eurillos). Y me he dejado cosas en el tintero, algunas a propósito, pero créanme si les digo que me alegré el pasado lunes cuando pasé la hoja del calendario.

Y ya que hablamos de calendario, les dejo con la foto correspondiente al mes de noviembre. En ella verán una bonita plaza de Nantes, cuyo nombre no consigo recordar ahora, pero que supongo que tampoco será cosa que les quite el sueño, ¿verdad? Sigan atentos, que aún tengo muuuchas cosas que contarles.


lunes, 1 de noviembre de 2010

Calendario 2010 - Octubre

Sí, ya sé que estamos en noviembre, pero lo que no puede ser, no puede ser, y además es imposible. Quiere hacer uno tantas cosas, que al final siempre se queda pendiente lo menos preciso (en este caso, el blog). Este puente hemos tenido la 2ª parte del Festival Medieval, con el broche de oro en forma de correfoc, que estuvimos viendo anoche. Tengo un montón de fotos dando saltitos en las tarjetas, pendientes de ser procesadas, así que tendrán que esperar aún un poquito para verlas.
El sábado pasado estuve en Crevillent, en las XIII Jornadas Fotográficas (el año pasado me gustó tanto, que he vuelto), junto con otros integrantes del grupo del Flickr. Aunque no me volví muy satisfecho con lo que hice, creo que de algunos de mis compañeros hay fotos merecedoras de premio. Hasta la semana próxima no sabremos nada. Y ayer mismo, último día de plazo, envié las fotos para participar en otro concurso, el del Camp d’Elx. De los resultados de todos ellos, ya les iré informando. Mientras, les dejo –con retraso- con la foto de mi calendario correspondiente al mes pasado, pues se la debía. En ella, el protagonista principal es el gran elefante de Nantes, del que ya les hablé aquí y aquí también, así que creo que huelgan más comentarios.


Hasta pronto (espero).

miércoles, 27 de octubre de 2010

Vuelve, a casa vueeelve...


Como decía la canción de El Almendro, no hay nada como volver a casa, sobre todo cuando uno ha tenido que salir de ella por motivos ajenos a su voluntad. Anoche, después de 17 días fuera, pudimos dormir en nuestras camas. Esa misma tarde se hicieron las últimas reparaciones en los desagües y las viviendas volvieron a ser habitables. Y justo la noche anterior se restablecieron los servicios de telefonía e Internet. :-)

Aún queda un montón de trabajo que hacer, sobre todo en la escalera, pero ya se afronta con otro estado de ánimo. Bueno, ya les contaré. Voy a recuperar el atraso internetero que llevo (correos sin leer y contestar, fotos pendientes de subir, etc.)

A ver si mañana puedo contarles más cosas. Gracias por su comprensión.

jueves, 14 de octubre de 2010

Me matan si no trabajo...

…y si trabajo me matan. A pesar de que nunca me gustaron los poetas ni la poesía, con el título de ésta de Nicolás Guillén comienzo este post, para decirles que, ahora que quería ponerme al día con el blog, no puedo. El pasado sábado a media mañana tuvimos un incendio en la pizzería que hay en los bajos del edificio donde vivo, y desde entonces estamos sin luz, sin agua, sin teléfono, sin desagües, sin Internet, sin descanso…

Desde que se dio la alarma hasta que intentamos bajar a la calle, no transcurrieron más de dos minutos, pero en ese escaso período, el tránsito por las escaleras se hizo imposible, pues éstas fueron tomadas por el humo. Conduje a la familia al balcón de poniente, el más alejado del incendio (temiendo que hubiese alguna explosión), pero tuvimos que abandonarlo también porque de repente comenzó a salir humo por las rejillas del retorno del aire acondicionado, y como la corriente de aire venía en esa dirección, la estancia en él se convirtió en algo bastante desagradable. Tapándonos la cara y corriendo semi a ciegas llegamos hasta el otro balcón, con la esperanza de que la cosa no fuese a mayores, pues está justo encima de la puerta del local donde se produjo el siniestro. Desde allí vimos llegar a la policía local primero, y a bomberos y a ambulancia después. También a otros vecinos en su balcón que, como nosotros, no habían podido abandonar a tiempo el edificio. Los bomberos, para poder acceder al interior del local, tuvieron que emplear un enorme ventilador, lo que hizo que el humo saliese ahora también al exterior por todos los resquicios que encontraba, subiendo hasta los balcones en que nos encontrábamos aislados, especialmente al mío, por estar, como dije antes, justo encima. Desde abajo nos indicaban que entrásemos al interior, pero cuando por señas (con el ruido de los camiones y el ventilador, era imposible entenderse de otro modo) les hice comprender que dentro aún estaba peor, nos dijeron que aguantáramos, que iban a despejar la escalera. A todo esto, el número de curiosos en la calle crecía.

No sé cuánto tiempo estuvimos hasta que “nos rescataron”, pero a mí se me hizo eterno. Realmente no creo que transcurriese más de una hora, pero ¡qué hora! señores. Afortunadamente, todo acabó con sólo pérdidas materiales: la escalera hecha un asco, las viviendas ahumadas, los desagües generales inutilizados (rotos o derretidos en algunos puntos), el suministro eléctrico y, consecuentemente, el de agua, interrumpidos, así como el de teléfono e Internet. El edificio está abandonado, cada uno ha ido a alojarse donde ha podido (a casa de la suegra en nuestro caso) mientras se solucionan estos problemas que hoy, cinco días más tarde, siguen sin resolverse. Les he escrito esto en un ordenador ajeno, y si lo están leyendo, es porque habré conseguido poder publicarlo desde el trabajo (fuera del horario laboral, claro). A ver si antes del próximo fin de semana se normaliza la cosa y puedo seguir contándoles.

¡Hasta pronto!

viernes, 1 de octubre de 2010

La profecía

Les dejo con parte del bonito romance de Rafael de Leon, recuperado esta semana del baúl de los recuerdos por mi “cuñao” Damián, al enviárselo a una de sus hijas (y sobrina mía) por su cumpleaños. Lo transcribo en su versión “de pueblo”, que me parece más auténtica:

¿Ande vas tan deprisa
sin desirme ni ¡con Dió!?
Me puedes mirá de frente,
que estoy enterao de tó.

Me lo contaron ayer
las lenguas de doble filo,
que te casaste hase un mé
y me quedé tan tranquilo.

Otro cualquiera en mi caso,
se hubiera echao a llorá,
yo, crusándome de brasos
dije que me daba iguá.

Y ná de pegarme un tiro
ni liarme a mardisiones
ni apedrear con suspiros
los vidrios de tus barcones.

¿Que t'has casao? ¡Buena suerte!
Vive sien años contenta
y a la hora de la muerte,
Dios no te lo tenga en cuenta.

Que si al pie de los artares
mi nombre se te borró,
por la gloria de mi mare
que no te guardo rencor.

Porque sin sé tu marío,
ni tu novio, ni tu amante,
yo soy quien más t'ha querío,
con eso tengo bastante.

Mola, ¿eh?

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Calendario 2010 - Septiembre

Nada, que se acaba el mes y ni siquiera les he puesto la foto del calendario. Ya les dije que ando liado, pero eso no es excusa, o no debería serlo. En fin, tampoco vamos a tirarnos por el puente por eso. De momento, mientras encuentro el hueco para escribirles sobre los temas pendientes, les dejo con la imagen del calendario que corresponde al mes que ya se nos va. La foto es de una tienda de dulces que encontramos paseando por Avignon (ver la foto de abajo). En el escaparate, me llamaron la atención estas olivas, que resultaron ser de chocolate y, por lo visto, una especialidad de la casa. Y no me enrollaré más, porque octubre está aquí encima y ahora mismo les estaré poniendo la siguiente.


¡Salud para todos!

sábado, 18 de septiembre de 2010

Qué mal, qué mal...!!!

Siento muchísimo tenerles tan abandonados, pero como decimos aquí, "se me amontona la faena". Desde que volvimos de vacaciones, el pasado 23 de agosto, no he parado con los preparativos de la exposición de la que ya habrán leído cosas por aquí, cuya inauguración, por cierto, fue todo un éxito. Esto, unido a efectos secundarios relacionados con la misma (atender a la prensa, a la radio, etc.) y a una elevada dosis de gandulería por mi parte, ha motivado el que hayan transcurrido dos semanas sin que haya dado señales de vida por aquí. Pero no se crean que ya no los quiero, simplemente ha sido la falta de tiempo -como siempre- la culpable de mi abandono. Tengo cosas pendientes de contarles, como la de la recogida del I Premio L'Alcudia, casi al inicio de mis vacaciones; también nuestras aventuras y desventuras en Suiza, el país del orden y la limpieza; lo de la exposición y todo lo relacionado con ella... en fin, que si tienen paciencia y son un poco comprensivos conmigo, pronto se verán recompensados. Hasta ese momento, gracias por seguir pasando por aquí.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Elche, 50 instantes

Con el título que verán en el ídem, se inaugurará el próximo viernes, a las ocho y media de la tarde, la exposición fotográfica colectiva que algunos miembros del grupo Elche/Elx en Flickr hemos montado para deleite de propios y extraños (ejem). El evento tendrá lugar en el Espacio CREA, un Espai Jove (Espacio Joven) situado en el ilicitanísimo barrio del Raval, junto a la iglesia de San Juan. Si bien por el título podría deducirse que van a encontrar 50 imágenes, es del todo falso, pues hay 45, y eso porque siete de nosotros hemos repetido por llenar un poco la pared. Lo que en un principio parecía que iba a ser un amontonamiento de imágenes, se ha convertido en todo lo contrario. De hecho, hemos tenido que poner las fotos de dos en dos, pues al ponerlas en fila primeramente (como en la clásica exposición), aquello parecía una carrera de hormigas. Y es que las imágenes de 30x40 cm., que tan grandes nos parecieron al imprimirlas, se ven pequeñísimas al ponerlas en la pared. En fin, Pascualín, que ahora ya están colgadas, y al que no le guste, que no mire. Por suerte, tenemos un par de cartelones o tres para llenar huecos, y pondremos además unas urnas para que el público vote las 5 fotos que más le gusten y, de paso, participe en el sorteo de 5 libros de la exposición, que también se han hecho y han quedado –al menos en la maqueta- muy bien. Creo que no hace falta que les diga que están invitados (habrá un refrigerio sufragado por los expositores), así que si se animan, ya saben, el próximo viernes 3, a las 20:30 horas, en la Porta Xiquica de Sant Joan, nº 1.

 Estos son los folletos que hemos impreso para la ocasión

lunes, 30 de agosto de 2010

Calendario 2010 - Agosto

Casi acabando el mes, les dejo con la foto del calendario correspondiente a Agosto. Está tomada hace ahora justo un año y unas semanas en Avignon, y corresponde a la fachada vegetal de su mercado, Les Halles.

Justo a las espaldas, encontramos un curioso restaurante, y no pude resistirme a inmortalizar el mobiliario de la terraza. Como compensación por el abandono a que les tengo sometidos, la incluyo aquí debajo también.

Pronto les contaré más cosas.

martes, 24 de agosto de 2010

Ya estamos aquí...

Aunque pensaba tomarme todo el mes de agosto de vacaciones, no he podido resistirme a la voz de mi conciencia. Acabamos de regresar de Los Alpes (ya les contaré) y hemos pasado de las temperaturas en torno a los 14º que hemos tenido allí, a los 39º que había esta mañana por Elche, eso sin contar con un viento del Sáhara que riza las pestañas. Pronto les iré poniendo al día. Gracias por su paciencia.

domingo, 1 de agosto de 2010

Más libros

Tenía pendiente hablarles de “Fundación y Tierra”, el último título de la saga Fundación, del genial Isaac Asimov. Lo malo de dejarse las cosas tanto tiempo, es que se evaporan algunos detalles, pero bueno, tampoco es cuestión de releerlo. :-)

No es, en mi opinión, el mejor de todos, ni mucho menos, y aunque no deja de ser de lectura fácil y amena, se me antojó aburrido e insulso en algunos pasajes. Lo mejor, aparte del final, son las lecciones de astronomía que D. Isaac va intercalando, con la excusa de los viajes entre sistemas, en el relato. Esto, para alguien profano, puede resultar un rollo, pero para cualquier aficionado como yo, o simplemente para el lector curioso, es un deleite ver con qué facilidad y claridad Asimov aborda y explica estas cuestiones, como quien no quiere la cosa. En fin, que, si bien todos los libros de la saga se pueden leer independientemente, pues son una historia en sí mismos (dentro de otra más compleja y elaborada, eso sí), no recomiendo empezar por éste.  A alguien que no haya leído nada de Asimov, y quiera conocerlo, le recomendaría que comenzara por los relatos sobre robots, para seguir después con toda la obra de La Fundación, pero por orden cronológico. E, incluso, si le gusta algo la Historia, el autor tiene una serie de libritos que, aunque breves y muy esquemáticos, son bastante interesantes en mi opinión para meter la cabeza en el tema. Y si los leen entre medias de los de los robots y los de La Fundación, no crean que les va a venir mal, no...  

Como después de tanta lectura “suave”, necesitaba algo más duro, no se me ocurrió otra cosa que hacerme con el primer tomo que el diario El País sacó a los quioscos hace poco bajo el lema “Grandes obras del pensamiento”. Este primero, como les decía, está dedicado a Platón, aunque el protagonista principal, si han leído sus diálogos, es el señor Sócrates. También aparece en uno de ellos otro viejo conocido: Alcibíades. He de decirles, con franqueza, que esperaba algo más espeso, aunque por momentos la lectura se hace bastante farragosa, pues Sócrates, para convencer a alguien de que su perro era blanco, daba tantas vueltas, que al final el aludido no sabía ni dónde tenía el ombligo, y mucho menos que tenía perro. Pese a todo, interesante, sobre todo si no tienen otra cosa para leer.

Por último, he leído Mauricio o las elecciones primarias, de Eduardo Mendoza. Dramón repleto de, como decían mis abuelas, “fatigas”, que se desarrolla en la Barcelona pre-olímpica. Me ha dejado un sabor de boca algo amargo. Aunque el autor toca muchos palos, no es éste el que más me gusta, más bien al contrario. Tendré que releer a Pomponio Flato para recuperarme.

Lo más curioso del libro, es algo que se viene repitiendo todos los años. Poco antes de irme de vacaciones, en las lecturas que tengo entre manos aparecen referencias a los lugares que voy a visitar. En éste, una de las protagonistas viaja a Ginebra en varias ocasiones. En Ginebra nos alojaremos un par de días y será su aeropuerto nuestro punto de llegada y regreso en Suiza. También en los de Sherlock Holmes, que he leído recientemente, aparece el país alpino y, concretamente, en un lugar muy cercano al que estaremos alojados, Mr. Conan Doyle intentó hacer desaparecer al detective nacido de su pluma. Se trata de la catarata de Reichenbach, entre Meiringen y Rosenlaui, a escasos kilómetros en línea recta de Interlaken, y a donde probablemente nos acerquemos a echar un vistazo. Ya les contaré.

martes, 27 de julio de 2010

Switzerland

Hace poco, les dije que este verano, nos vamos para Suiza. Los amigos Carlos y Edu, con sus respectivas, se vienen con nosotros, así que la diversión está asegurada. Finalmente, aceptaremos el consejo que nos dio Myriam Toma, de la oficina de turismo de Wilderswil, y nos moveremos en tren por el país. El sistema de transportes suizo es muy interesante. La completa red ferroviaria, que llega a sitios insospechados, se complementa y compenetra -con precisión suiza-  con barcos, autobuses postales, teleféricos y funiculares... En fin, que hemos echado cuentas y, sopesando los pros y contras del sistema, resulta que las tarjetas de transporte que tan caras nos parecían, no lo son tanto. Al menos en la zona de Interlaken, los accesos en coche están limitados en ciertos puntos, siendo obligatorio tomar otro medio de transporte para poder seguir (o ir haciendo piernas). Por lo que hemos podido ver, las excursiones se van entrelazando entre sí y ofrecen multitud de posibilidades y combinaciones de medios para ir y volver, posibilidades que se reducirían bastante al ir en coche, pues estaríamos obligados a empezar y acabar en el mismo punto. Eso sin contar la tranquilidad con que se bebe uno las cervezas, sabiendo que no tiene que conducir, je, je.

Y poco más puedo decirles, de momento, aparte de que cuento los días que faltan para las vacaciones y que la cámara está dando saltitos, nerviosa, dentro de su mochila, preparándose para el empacho de paisajes alpinos que se nos viene encima. :-)

jueves, 22 de julio de 2010

Exposición “Elche, 50 instantes”

Parece que fue ayer, pero hace ya casi cuatro meses que les hablé aquí mismo de la exposición fotográfica que –en el grupo Elche/Elx en Flickr- estábamos preparando. Estamos en el proceso –en mi opinión- más duro, que no es otro que el de recoger las imágenes y los dineros de aquéllos que van a participar. Dos semanas llevo poniendo plazos finales y dando ultimatums a diestro y siniestro, pero unos porque están de viaje, otros porque no se enteran (o no quieren), y otros sencillamente porque no les sale de los cascabeles, están posponiendo la impresión de las fotografías. Por cierto, que antes de empezar, el título ya se nos ha quedado grande, pues de las 50 instantáneas previstas, la cosa estará en un máximo de 40 (de momento somos 39 y, a menos que alguien quiera repetir, así se va a quedar). En el momento en que lean esto, seguramente ya habremos decidido si cambiamos el título o lo dejamos tal cual. Personalmente, no creo que a nadie se le ocurra ponerse a contar fotos, y 50 es un número redondo más atractivo que el 40, que, además, me recuerda a los principales de la radio, que tan poco me gustan. Por otra parte, prefiero que sean menos, pues de otra forma, las obras iban a estar muy “apretadicas”. Como muchos de ustedes (la mayoría) no podrán venir a verla “en directo” , pronto les pondré un enlace al hilo que abriré en el Flickr, presentando las imágenes participantes. Estamos ultimando también el tema de folletos y demás, así que, si siguen atentos, les iré poniendo al día gráficamente de las novedades. Hasta pronto.

domingo, 18 de julio de 2010

El peleng


¿Han oído alguna vez hablar del Peleng? Es un objetivo, de fabricación bielorusa y del tipo “ojo de pez”, que me enganchó en cuanto lo vi. Desde hace un tiempo, hay un importador español (antes sólo se podían conseguir por Internet), con lo que la garantía, en caso de necesitarla, está ahora más accesible. Después de un tiempo ahorrando lo necesario, me hice con él. No es excesivamente caro (sobre los 300 euros) pero tampoco lo regalan ¿eh? Los acabados son algo toscos, al estilo soviético, pero la calidad de la óptica y, sobre todo, los resultados, son más que aceptables. Vean, si no, estas muestras que les dejo.

Por orden de aparición: El Zoco en el pasado "Elx al Carrer", el "mollet de la sal" en la Playa del Pinet, y un detalle de la misma playa. Espero que les gusten...

martes, 13 de julio de 2010

Calendario 2010 - Julio

Paseando por las estrechas y tortuosas callejuelas de La Roque-Gageac, encontré esta ventana, que sería otra entre tantas, de no ser por la curiosa forma del sujeta-jambas (no sé cómo se llama realmente el artilugio) que retenía una de sus hojas. Verlo y fotografiarlo fue todo uno, y así quedó, inmortalizado, en la hoja del calendario correspondiente al mes de julio. Hasta el mes que viene.

jueves, 8 de julio de 2010

Vacaciones 2010

Llevo muchos años queriendo ir a Suiza, así que, con el beneplácito de “la parienta”, me puse a buscar información sobre el bonito país alpino. Aunque ya lo imaginaba, lo primero que aprecié es que los precios, sobre todo en lo que alojamiento se refiere, son tan altos como sus montañas. Esto nos hizo dudar durante algunas semanas, tanto, que me puse a buscar otras opciones, pero mi imaginación, en segundo plano, me seguía llevando a esos verdes pastos, esos valles cuajados de abetos, de arroyos cristalinos, de las vacas de milka, a esa variedad de quesos de todos los tamaños, colores y sabores... en fin, que poco podía hacer contra los argumentos que yo mismo me presentaba, por lo que abrí el Google Earth, sobrevolé el territorio, y mis ojos se pararon en un espacio habitado entre dos lagos, en pleno corazón de Los Alpes. Descendí en picado y cuando los nombres de pueblos, lagos y demás comenzaron a hacerse legibles, distinguí cuál había sido mi elección: Interlaken (jolín, qué ojo tengo). En la página de la Oficina de Turismo de Suiza, descubrí que el 2010 es el año del senderismo, teniendo organizado hasta un concurso fotográfico sobre el tema (otro empujoncito). Además, en la misma Web encontré que se podía alquilar un apartamento en Wilderswil (en la zona que había escogido, a 2 Km. de Interlaken) por alrededor de 300 euros la semana, precio más que razonable que acabó de decidirnos. En unos días (coincidiendo con Elx al carrer), reservamos vuelos y alojamiento, dejando para el día siguiente -pues habíamos quedado para hacer fotos- el concretar el alquiler del coche y escoger el hotel de Ginebra para dos días que nos quedaban.

En un descanso de la quedada fotográfica, sentados en una terraza con unas rubias delante, salió a la conversación el tema de las vacaciones. Cuando expliqué nuestros planes, precios y fechas, gustaron tanto, que en el acto se agregaron los amigos Carlos y Edu (a falta de comentarlo con sus respectivas). Pasado ese trámite –con resultados positivos-, ya hemos conseguido los vuelos y el alojamiento (en el mismo pueblo, pero separados), me he hecho amigo de las chicas de Turismo del lugar, y sólo queda decidir el tema del coche, pues tendremos que coger un monovolumen de 6-7 pasajeros, o movernos en tren o bus aprovechando la extraordinaria infraestructura de transporte público de que disponen los suizos. Ya les contaré cómo queda la cosa. De momento, parece una quedada del Flickr en Suiza. Y fotos vamos a hacer, ya verán...  :-)

domingo, 4 de julio de 2010

I Concurso fotográfico L’Alcúdia

Aunque aún no se me ha confirmado personalmente, parece ser que aparezco como ganador del primer concurso fotográfico convocado por la Fundación L'Alcúdia hace un par de meses. El fallo iba a darse a conocer el pasado día 30 de junio, pero el 29 me llamó la amiga Lucía para contarme que había visto mi nombre como ganador. Como les dije al principio, aún no se me ha confirmado nada oficialmente, así que ni siquiera sé cuál de las cuatro fotos que presenté ha sido la ganadora, por lo que se las pondré todas para que puedan verlas y hacer sus apuestas.

En cuanto al premio en sí, consiste en un lote de productos de la firma Panamá Jack, empresa zapatera local. Antes de colgar la noticia del concurso en el panel del grupo de fotografía del cual soy Administrador, pregunté a la organización si me podían facilitar algún dato más, pues me gusta que la información sea lo más completa posible, pero no supieron decirme nada. Al día de hoy, su composición sigue siendo un misterio para mí. :-)

Ya les contaré.

viernes, 25 de junio de 2010

Japiberdey, japiberdey

Al amigo Dani se ha levantado hoy inspirado, y se ha entretenido haciéndome este artístico "collage", que me ha enviado por correo electrónico. Molt agrait, Dani. Me he reído un ratico...   :-)


jueves, 24 de junio de 2010

V Elx al Carrer

Pues sí, el pasado fin de semana se celebró la 5ª edición del Festival de Artes de Calle “Elx al carrer”, del que ya habrán leído, en éste su blog, crónicas varias. En esta ocasión, como ya les comenté hace poco, ha estado a punto de no celebrarse, pues los fondos con que se venía subvencionando el evento, prácticamente desaparecieron. Finalmente, después de muchas –y en ocasiones áridas, según he oído- gestiones con nuestro Excm. Ajuntament, a través de algunas de sus Concejalías, se consiguió lo justo para cubrir los gastos más indispensables. Podría seguir contándoles “fatigas”, pero como supongo que ya se imaginarán los trabajos que cuesta sacarle dinero a alguien –y especialmente a la Administración-, vamos a centrarnos en lo lúdico, en lo bonito, en lo que se ve, que es, en definitiva, lo que realmente interesa.

Si algo es cierto, es que las calles de Elche bullían de gente, de padres, abuelos y nietos, deleitándose con el arte de payasos, equilibristas, malabaristas, músicos... El amigo Edu, quien, como el año pasado, se desplazó desde la vecina Crevillent con su cámara, me iba comentando que daba gusto ver a tanta gente por la calle, esa animación que sólo se encuentra en otros lugares en fechas muy concretas (hogueras, fiestas patronales, moros y cristianos, etc.) Elche está vivo, y sólo hay que buscar una excusa para que sus gentes salgan a la calle y la disfruten. Y Elx al carrer es una muy buena. Pero me estoy extendiendo demasiado, y como siempre he dicho que una imagen vale más que mil palabras, acabaré con éstas para dar paso a aquéllas. ¡Que las disfruten!
 Y ya saben, si quieren ver más, vayan a mi galería en Flickr (tienen un enlace a la derecha). Y si tienen más ganas aún, pueden pulsar aquí.

lunes, 21 de junio de 2010

Las penúltimas lecturas

Jolín, acabo de darme cuenta de que me ha quedado un título que parece sacado del nombre de alguna secta o religión. :-)

En el último post en que les hablé de libros, les contaba que tenía entre manos a la genial pareja formada por Sherlock Holmes y su inseparable amigo, el Dr. Watson. ¡Qué tiempo más bueno he pasado, releyendo sus aventuras, que nunca defraudan! La edición que tengo, es una de esas de quiosco, concretamente de una que Ediciones Orbis sacó a las calles en 1987 y que consta de tres tomos, de entre 400 y 500 páginas cada uno, de letra menuda pero fácil de leer, encuadernados en tapa dura, con guía de lectura, y que encajan en un estuche de cartón para evitar que se separen y se vayan por ahí a vivir su vida. Desde el primer día, tuve la impresión de que, la elección de los relatos que componen cada uno de ellos, fue hecha con un criterio algo extraño y caprichoso, sin respetar sus fechas de publicación originales. Así, el primer tomo, si bien comienza con sus dos primeras novelas, Estudio en escarlata (1889) y El signo de los cuatro (1890), prosigue con El sabueso de los Baskerville, su novela más larga, publicada 12 años después de la anterior. Entre medias, se habían publicado dos recopilaciones de relatos cortos que vieron la luz en el Strand Magazine, el primero de ellos en 1891. Una de éstas, Memorias de Sherlock Holmes, que se publicó en 1893, es la que cierra el primer tomo de que les hablo.

Abre el segundo con la recopilación inmediatamente anterior a ésta, Las aventuras de Sherlock Holmes, de 1892, seguida de Sherlock Holmes sigue en pie y de El archivo de Sherlock Holmes, de 1927.

En el tercero, resucita el protagonista en La reaparición de Sherlock Holmes (éste lo he visto también titulado como El regreso de...), de 1903, sigue con Su último saludo en el escenario ( o Su última reverencia), de 1917, para acabar con su última novela El Valle del Terror, publicada en 1915.

Como verán, hay un poco de desfase en las fechas, desconozco si por comodidad de los editores, o por capricho de éstos. Lo cierto es que, al margen de este detalle, hay otros que llaman más la atención. En primer lugar, la señora del Doctor Watson -felizmente casado desde la primera novela, con la protagonista de ésta-, desaparece de la escena en la mayoría de los relatos. De hecho, salvo en dos o tres, parece que Watson no contrajo matrimonio jamás. Otra, es el hecho de que el autor odiase al personaje (o a la pareja) que le hizo famoso. Según parece, le mató con sumo placer, pero tuvo que resucitarlo, más que por la presión de la dirección del Strand Magazine y de sus lectores (quienes al parecer llegaron hasta a manifestarse por Londres con crespones negros en sus sombreros), por consejo de su madre, quien, por lo visto, ejercía una poderosa influencia en Sir Arthur.

Pero, dejando de lado estas curiosidades, lo cierto es que resultan una lectura fácil y amena, estando, en mi opinión, entre las más entretenidas que he hecho hasta ahora. Conan Doyle tiene, además, la facilidad de sumergirnos en sus relatos y trasladarnos en el tiempo. Parece que estemos viendo lo que nos está contando. Esta sensación, puede que se vea acentuada, creo yo, por la infinidad de veces que hemos visto a los protagonistas en cine y en televisión, y especialmente, hablando de la pequeña pantalla, en la maravillosa y fiel versión (al menos al principio) que Granada TV, allá por los 80, hizo de sus aventuras, interpretadas por Jeremy Brett y David Burke.
                                                                                                                             
Y como me he enrollado tanto comentándoles esta obra, dejo para otro momento, si les parece, el hablarles de Fundación y Tierra, del Sr. Asimov.

jueves, 17 de junio de 2010

Calendario 2010 - Junio

Creo que ya les dije en otra ocasión que me gusta Junio, pero aun a riesgo de hacerme pesado, insistiré sobre el tema. Para mí es el mes ideal: los días son los más largos del año (es todo un lujazo que a las 10 de la noche aún haya luz); el clima es ideal (no demasiado calor todavía, y noches más o menos fresquitas): los niños acaban los colegios y,  con ellos, desaparecen de las calles y carreteras las madres y sus coches (no vean lo que se nota); se celebra en mi pueblo “Elx al carrer” (ha sido este fin de semana pasado. Ya les escribiré algo aquí y les pondré alguna foto); celebro mi cumpleaños (que está ahí encima, por cierto)... En fin, que todo son ventajas, o al menos yo lo veo así. Aparte de que ya se huelen las vacaciones. Mmmmm.

Tal vez por ello, en los calendarios que confecciono todos los años, procuro poner en este mes, si no la foto que más me gusta, una de las que más. En esta ocasión, en el del 2010 ha entrado una de La Roque-Gageac, con un trocito del río Dordoña, una de las gabarras que lo transitan (hoy sólo para recreo de los turistas) sorteando a decenas de piragüistas y, al fondo, el castillo local, más moderno de lo que puedan pensar... El pueblo, si no se lo dije ya, es muy recomendable. Tengo que volver, pero con más tranquilidad, pues, fotográficamente, requiere un poco más de tiempo del que yo le dediqué. 

domingo, 13 de junio de 2010

El halcón perdido

Con la historia de fantasmas, olvidé contarles algo que nos ocurrió en El Campello, mientras repasábamos, en la puerta de la Oficina de Turismo, las fotos tomadas durante el día para escoger las que íbamos a presentar. Estábamos dentro del coche, al fresco, con las ventanillas bajadas, cuando el paso de una sombra fugaz me hizo levantar la cabeza. Un pájaro grande volaba errático por encima de nosotros, a escasa altura, y chocó un par de veces con los cristales del altillo comercial del edificio vecino al de Turismo. Salí del coche para verlo mejor y pude apreciar que era una rapaz, un halcón pequeño, pensé, posiblemente un alcotán. Siguió evolucionando por encima nuestro durante unos segundos más, bastante aturdido y desorientado, hasta que dobló la esquina y despareció. Fue todo tan rápido que no tuve tiempo ni de echar mano a la cámara.

Tenía ya olvidado el tema dos días más tarde, cuando en el diario Información encontré la siguiente noticia: Rescatan a un halcón que colisionó con un edificio. El rescate –y el incidente-, habían tenido lugar en Calpe, a unos cuantos kilómetros de El Campello, y el protagonista había sido un Halcón abejero. Por lo visto éste estaba siendo acosado por unas gaviotas (aves, por otra parte, bastante macarras) y, desorientado y huyendo de ellas, colisionó con un edificio de 2ª línea de playa (igualito que lo que vi en El Campello), acabando en el suelo con un ala rota. Desconozco si el protagonista será el mismo o, tratándose de un ave que por estas fechas viene desde África, la situación se repite con más frecuencia de lo que suponemos. De todos modos, a partir de ahora estaré más pendiente cuando ande por la costa.