domingo, 2 de mayo de 2010

Lecturas de primavera

Y de todas las cosas que tenía pendientes, voy a empezar por las lecturas.

No hace mucho solté La verdad sobre el caso Savolta, de Eduardo Mendoza, un relato ambientado en los sucesos que tuvieron lugar en Barcelona a principios del siglo pasado, unos años en que patronos y obreros dirimían sus diferencias a tiros, cuando aún no habían transcurrido 10 desde la famosa semana trágica. Fue la primera novela del autor, basada en hechos reales, aunque con los nombres de los protagonistas debidamente cambiados. Aparte de las referencias de la wikipedia, les recomiendo echen un vistazo a este enlace, donde se hace un análisis más pormenorizado e incluso se deja caer la posibilidad de que la novela de Mendoza esté basada en el relato de otro autor, publicado en 1935. De todos modos, el libro se deja leer con bastante agrado, aflorando el sentido del humor y la socarronería del escritor en algunos pasajes. Recomendable.

Sigo teniendo pendientes los dos tomos de Las mil y una noches, pero, como no hace tanto que los leí, estoy posponiendo su lectura a un momento mejor. Mientras, como ya les adelanté, he hecho alguna reposición con honores de estreno. Buscando por las estanterías, me topé con los libros de Asimov que componen lo que se dio en llamar El Ciclo de Trantor, o también Trilogía de La Fundación, que más tarde, y a petición del público –y especialmente de los editores-, se vio ampliada con dos títulos más. Andan por casa desde hace mucho tiempo y, hacía tanto que los había leído, que seguían sorprendiéndome a cada página, por eso he dicho lo de “con honores de estreno”. Comencé por Fundación, para seguir con Fundación e imperio y Segunda Fundación, los títulos que componían la trilogía original. Según Asimov, 20 años después de su publicación, la trilogía recibió el Premio Hugo a la mejor serie de novelas de ciencia ficción de todos los tiempos y, con ello, el interés renovado del público por la continuación de la saga. Casi obligado por su editor, se vio, 32 años después de haber escrito sobre la Fundación, con el encargo encima de la mesa de sacar a la luz un nuevo relato que doblase el volumen de cualquiera de las anteriores. De ahí salió Los límites de la Fundación, publicado en 1982, libro que yo tenía por la última secuela. Tras leerlo, quedé pensando en la lástima de que el autor nos hubiese dejado sin haber escrito el 5º y definitivo tomo que el final del anterior dejaba entrever. ¡Pero qué burro soy! Hace un par de semanas, buscando otra cosa en Internet, me enteré de que ese último libro existía, con el título de Fundación y Tierra, y fue publicado en 1986. El sábado pasado me hice con él, así que lo tengo encima de la mesa, esperando a que llegue su turno.

De este libro, y de los que estoy leyendo ahora –otra reposición-: las obras completas, recopiladas en tres tomos, que Sir Arthur Conan Doyle escribió sobre Sherlock Holmes, les hablaré, con su permiso, en otra ocasión.

No hay comentarios: