viernes, 25 de junio de 2010

Japiberdey, japiberdey

Al amigo Dani se ha levantado hoy inspirado, y se ha entretenido haciéndome este artístico "collage", que me ha enviado por correo electrónico. Molt agrait, Dani. Me he reído un ratico...   :-)


jueves, 24 de junio de 2010

V Elx al Carrer

Pues sí, el pasado fin de semana se celebró la 5ª edición del Festival de Artes de Calle “Elx al carrer”, del que ya habrán leído, en éste su blog, crónicas varias. En esta ocasión, como ya les comenté hace poco, ha estado a punto de no celebrarse, pues los fondos con que se venía subvencionando el evento, prácticamente desaparecieron. Finalmente, después de muchas –y en ocasiones áridas, según he oído- gestiones con nuestro Excm. Ajuntament, a través de algunas de sus Concejalías, se consiguió lo justo para cubrir los gastos más indispensables. Podría seguir contándoles “fatigas”, pero como supongo que ya se imaginarán los trabajos que cuesta sacarle dinero a alguien –y especialmente a la Administración-, vamos a centrarnos en lo lúdico, en lo bonito, en lo que se ve, que es, en definitiva, lo que realmente interesa.

Si algo es cierto, es que las calles de Elche bullían de gente, de padres, abuelos y nietos, deleitándose con el arte de payasos, equilibristas, malabaristas, músicos... El amigo Edu, quien, como el año pasado, se desplazó desde la vecina Crevillent con su cámara, me iba comentando que daba gusto ver a tanta gente por la calle, esa animación que sólo se encuentra en otros lugares en fechas muy concretas (hogueras, fiestas patronales, moros y cristianos, etc.) Elche está vivo, y sólo hay que buscar una excusa para que sus gentes salgan a la calle y la disfruten. Y Elx al carrer es una muy buena. Pero me estoy extendiendo demasiado, y como siempre he dicho que una imagen vale más que mil palabras, acabaré con éstas para dar paso a aquéllas. ¡Que las disfruten!
 Y ya saben, si quieren ver más, vayan a mi galería en Flickr (tienen un enlace a la derecha). Y si tienen más ganas aún, pueden pulsar aquí.

lunes, 21 de junio de 2010

Las penúltimas lecturas

Jolín, acabo de darme cuenta de que me ha quedado un título que parece sacado del nombre de alguna secta o religión. :-)

En el último post en que les hablé de libros, les contaba que tenía entre manos a la genial pareja formada por Sherlock Holmes y su inseparable amigo, el Dr. Watson. ¡Qué tiempo más bueno he pasado, releyendo sus aventuras, que nunca defraudan! La edición que tengo, es una de esas de quiosco, concretamente de una que Ediciones Orbis sacó a las calles en 1987 y que consta de tres tomos, de entre 400 y 500 páginas cada uno, de letra menuda pero fácil de leer, encuadernados en tapa dura, con guía de lectura, y que encajan en un estuche de cartón para evitar que se separen y se vayan por ahí a vivir su vida. Desde el primer día, tuve la impresión de que, la elección de los relatos que componen cada uno de ellos, fue hecha con un criterio algo extraño y caprichoso, sin respetar sus fechas de publicación originales. Así, el primer tomo, si bien comienza con sus dos primeras novelas, Estudio en escarlata (1889) y El signo de los cuatro (1890), prosigue con El sabueso de los Baskerville, su novela más larga, publicada 12 años después de la anterior. Entre medias, se habían publicado dos recopilaciones de relatos cortos que vieron la luz en el Strand Magazine, el primero de ellos en 1891. Una de éstas, Memorias de Sherlock Holmes, que se publicó en 1893, es la que cierra el primer tomo de que les hablo.

Abre el segundo con la recopilación inmediatamente anterior a ésta, Las aventuras de Sherlock Holmes, de 1892, seguida de Sherlock Holmes sigue en pie y de El archivo de Sherlock Holmes, de 1927.

En el tercero, resucita el protagonista en La reaparición de Sherlock Holmes (éste lo he visto también titulado como El regreso de...), de 1903, sigue con Su último saludo en el escenario ( o Su última reverencia), de 1917, para acabar con su última novela El Valle del Terror, publicada en 1915.

Como verán, hay un poco de desfase en las fechas, desconozco si por comodidad de los editores, o por capricho de éstos. Lo cierto es que, al margen de este detalle, hay otros que llaman más la atención. En primer lugar, la señora del Doctor Watson -felizmente casado desde la primera novela, con la protagonista de ésta-, desaparece de la escena en la mayoría de los relatos. De hecho, salvo en dos o tres, parece que Watson no contrajo matrimonio jamás. Otra, es el hecho de que el autor odiase al personaje (o a la pareja) que le hizo famoso. Según parece, le mató con sumo placer, pero tuvo que resucitarlo, más que por la presión de la dirección del Strand Magazine y de sus lectores (quienes al parecer llegaron hasta a manifestarse por Londres con crespones negros en sus sombreros), por consejo de su madre, quien, por lo visto, ejercía una poderosa influencia en Sir Arthur.

Pero, dejando de lado estas curiosidades, lo cierto es que resultan una lectura fácil y amena, estando, en mi opinión, entre las más entretenidas que he hecho hasta ahora. Conan Doyle tiene, además, la facilidad de sumergirnos en sus relatos y trasladarnos en el tiempo. Parece que estemos viendo lo que nos está contando. Esta sensación, puede que se vea acentuada, creo yo, por la infinidad de veces que hemos visto a los protagonistas en cine y en televisión, y especialmente, hablando de la pequeña pantalla, en la maravillosa y fiel versión (al menos al principio) que Granada TV, allá por los 80, hizo de sus aventuras, interpretadas por Jeremy Brett y David Burke.
                                                                                                                             
Y como me he enrollado tanto comentándoles esta obra, dejo para otro momento, si les parece, el hablarles de Fundación y Tierra, del Sr. Asimov.

jueves, 17 de junio de 2010

Calendario 2010 - Junio

Creo que ya les dije en otra ocasión que me gusta Junio, pero aun a riesgo de hacerme pesado, insistiré sobre el tema. Para mí es el mes ideal: los días son los más largos del año (es todo un lujazo que a las 10 de la noche aún haya luz); el clima es ideal (no demasiado calor todavía, y noches más o menos fresquitas): los niños acaban los colegios y,  con ellos, desaparecen de las calles y carreteras las madres y sus coches (no vean lo que se nota); se celebra en mi pueblo “Elx al carrer” (ha sido este fin de semana pasado. Ya les escribiré algo aquí y les pondré alguna foto); celebro mi cumpleaños (que está ahí encima, por cierto)... En fin, que todo son ventajas, o al menos yo lo veo así. Aparte de que ya se huelen las vacaciones. Mmmmm.

Tal vez por ello, en los calendarios que confecciono todos los años, procuro poner en este mes, si no la foto que más me gusta, una de las que más. En esta ocasión, en el del 2010 ha entrado una de La Roque-Gageac, con un trocito del río Dordoña, una de las gabarras que lo transitan (hoy sólo para recreo de los turistas) sorteando a decenas de piragüistas y, al fondo, el castillo local, más moderno de lo que puedan pensar... El pueblo, si no se lo dije ya, es muy recomendable. Tengo que volver, pero con más tranquilidad, pues, fotográficamente, requiere un poco más de tiempo del que yo le dediqué. 

domingo, 13 de junio de 2010

El halcón perdido

Con la historia de fantasmas, olvidé contarles algo que nos ocurrió en El Campello, mientras repasábamos, en la puerta de la Oficina de Turismo, las fotos tomadas durante el día para escoger las que íbamos a presentar. Estábamos dentro del coche, al fresco, con las ventanillas bajadas, cuando el paso de una sombra fugaz me hizo levantar la cabeza. Un pájaro grande volaba errático por encima de nosotros, a escasa altura, y chocó un par de veces con los cristales del altillo comercial del edificio vecino al de Turismo. Salí del coche para verlo mejor y pude apreciar que era una rapaz, un halcón pequeño, pensé, posiblemente un alcotán. Siguió evolucionando por encima nuestro durante unos segundos más, bastante aturdido y desorientado, hasta que dobló la esquina y despareció. Fue todo tan rápido que no tuve tiempo ni de echar mano a la cámara.

Tenía ya olvidado el tema dos días más tarde, cuando en el diario Información encontré la siguiente noticia: Rescatan a un halcón que colisionó con un edificio. El rescate –y el incidente-, habían tenido lugar en Calpe, a unos cuantos kilómetros de El Campello, y el protagonista había sido un Halcón abejero. Por lo visto éste estaba siendo acosado por unas gaviotas (aves, por otra parte, bastante macarras) y, desorientado y huyendo de ellas, colisionó con un edificio de 2ª línea de playa (igualito que lo que vi en El Campello), acabando en el suelo con un ala rota. Desconozco si el protagonista será el mismo o, tratándose de un ave que por estas fechas viene desde África, la situación se repite con más frecuencia de lo que suponemos. De todos modos, a partir de ahora estaré más pendiente cuando ande por la costa.  

miércoles, 9 de junio de 2010

Elx al carrer 2010

Un año más -y van cinco-, parece ser que tendremos Elx al Carrer (tienen un enlace a la derecha). Pese a los negros nubarrones que se cernían este año sobre el evento, finalmente parece que medio se ha arreglado la cosa y vamos a poder disfrutar de nuevo del trabajo de los artistas de la calle. Con esto de la crisis, subvenciones y demás se han recortado al mínimo, poniendo en serio peligro –cuando no eliminando- algunos actos lúdicos en nuestra ciudad. Menos mal que las ganas y la ilusión son armas poderosas que pueden con todo, o casi todo. Gracias a Álex Soler (y no me refiero al alcalde) y a sus muchachos por haberlo conseguido una vez más. :-)

¿Les gusta el cartel? Voy a ver si, este año que tengo enchufe, consigo uno... Ah, y ya saben, nos vemos en Elche, del 11 al 13 de junio.

sábado, 5 de junio de 2010

La Marauder y yo

Ya he tenido la ocasión de hacer un segundo repostaje en la moto, con lo que he podido comprobar lo que me ha consumido desde el anterior. He hecho 300 km. con 9,56 litros de gasolina, con lo que sale un consumo medio de aproximadamente 3.20 litros cada 100 Km., más de 12 litros de ahorro con respecto al Cherokee. Ahora veremos si éste no se me resfría al estar tanto tiempo parado, después de casi 12 años de actividad semanal...

Por cierto, qué gustito da por las mañanas, con ese fresquete que casi casi pone las carnes de punta, ir a trabajar con la “Mara”. Lo malo es que, para notarlo bien, hay que dejar la chaqueta colgada en la percha, pero es que... ¡hace ya tanto calor!

Esta mañana he salido a las 8:50 de casa para ir a un cursillo que estoy haciendo de Photoshop. He ido por la circunvalación sur –el mismo camino que hago todos los días- hasta el Hospital, donde me he desviado hacia el centro, donde está la academia. Apenas había tráfico, siendo sábado, con lo que no olía a otra cosa que a campo. Al pasar por la rotonda de la Ctra. de Santa Pola, las gotitas que el viento arrancaba a la nueva fuente, me iban acariciando cara y brazos. Mmmmm. Casi pagaría para que todos los días el trayecto fuese así.

martes, 1 de junio de 2010

I Foto-maratón en El Campello - 2ª parte

Comimos en un barecillo a medio camino entre la Oficina de Turismo y el centro. Me había quedado con el sitio porque cuando pasábamos por delante unas horas antes, salían unos chicos a la puerta con unas jarras de cerveza fría que consiguieron que se me saltaran las lágrimas de la emoción. Además, en la pizarra de fuera se ofrecían montaditos, tapas y otras cosas igualmente apetitosas. Luego resultó que la comida no estaba a la altura de la bebida, pero tampoco estuvo tan mal. Con el buche lleno, volvimos a por el coche y así, a pelo, sin hacer la siesta ni nada, nos encaminamos hacia Villa Marco, donde nos esperaba la sorpresa del día.

Villa Marco, caserón construido a mediados del siglo XIX, actualmente en manos del Ayuntamiento de El Campello, ha albergado a lo largo de su relativamente corta historia, a ilustres personajes, incluso cobijó durante un tiempo la reliquia de la Santa Faz, tan venerada en Alicante. Unos de sus últimos propietarios fueron, al parecer, los Maisonave, quienes veraneaban en ella. Tiene un enorme jardín, de tipo versallesco, con palmeras, ficus, grandes pinos y plantas de los más diversos orígenes. Nada más llegar, nos recibió una de las chicas que nos había atendido por la mañana en Turismo y, mientras yo me entretenía haciendo unas fotos de lo que fue la casita de los guardeses, les contó a mis compañeras una extraña historia de fantasmas, propia del Iker Jiménez ése. Yo pillé algunas frases sueltas, pero más o menos, la cosa sucedió así:
La antigua casa de los guardeses
La casa aún no había sido adquirida por el Ayuntamiento, y los guardeses vivían en la pequeña casita que hay en la entrada. Cuentan que había una señora que pasaba todas las tardes por allí delante, y se quedaba contemplando la casa con aire melancólico. Una de las veces, entablaron conversación con ella, ofreciéndole entrar a ver los jardines, y les contó no era necesario, que ya los conocía porque había vivido allí, pero su padre, sin necesidad, había vendido la casa donde tan buenos ratos había pasado. Poco tiempo después, la finca pasó a ser propiedad municipal y, limpiando la casa, encontraron bastante documentación de anteriores moradores. En unas fotos que aparecieron por un cajón, reconocieron a la señora que les había estado visitando, pero alguien que conocía a la familia les dijo que no podía ser, pues ésta había muerto 10 años antes. Pero la cosa no acabó ahí. Cuando ya los jardines estaban abiertos al público, una niña que los visitaba con su madre, se empeñó en entrar a la casa. Cuando le dijeron que no se podía, señalando a una de las ventanas del primer piso preguntó ¿y si no se puede entrar, por qué está ahí esa señora? Un tiempo más tarde, otra visitante, entabló conversación con la persona de Turismo que estaba de guardia, y le comentó si sabían que tenían el fantasma de una señora en la casa. Ella era médium y tenía la facultad de poder verlos, y le contó que la había visto en distintas ocasiones, siempre en el mismo sitio, señalando entonces la misma ventana que había dicho la niña.

La chica nos contó todo esto de modo distendido, e incluso bromeó sobre que había un premio especial para quien fotografiara al fantasma, pero traslucía un tonillo de temor en su voz y nos confesó que no estaba muy tranquila por allí cuando no había nadie. Lo cierto es que resultaba inquietante mirar hacia los cristales de las viejas ventanas, y en el jardín, pese a la luz del sol, uno no estaba del todo centrado cuando perdía de vista a los demás.

Y esto es todo lo que puedo contarles. Si alguna de mis acompañantes lee esto y detecta algún error en lo que he dicho, que lo corrija en forma de comentario. Mientras, esperaremos el resultado del concurso, aunque no tengo muchas esperanzas, pues cuando vi las fotos tranquilamente en casa, me defraudaron bastante.