martes, 1 de junio de 2010

I Foto-maratón en El Campello - 2ª parte

Comimos en un barecillo a medio camino entre la Oficina de Turismo y el centro. Me había quedado con el sitio porque cuando pasábamos por delante unas horas antes, salían unos chicos a la puerta con unas jarras de cerveza fría que consiguieron que se me saltaran las lágrimas de la emoción. Además, en la pizarra de fuera se ofrecían montaditos, tapas y otras cosas igualmente apetitosas. Luego resultó que la comida no estaba a la altura de la bebida, pero tampoco estuvo tan mal. Con el buche lleno, volvimos a por el coche y así, a pelo, sin hacer la siesta ni nada, nos encaminamos hacia Villa Marco, donde nos esperaba la sorpresa del día.

Villa Marco, caserón construido a mediados del siglo XIX, actualmente en manos del Ayuntamiento de El Campello, ha albergado a lo largo de su relativamente corta historia, a ilustres personajes, incluso cobijó durante un tiempo la reliquia de la Santa Faz, tan venerada en Alicante. Unos de sus últimos propietarios fueron, al parecer, los Maisonave, quienes veraneaban en ella. Tiene un enorme jardín, de tipo versallesco, con palmeras, ficus, grandes pinos y plantas de los más diversos orígenes. Nada más llegar, nos recibió una de las chicas que nos había atendido por la mañana en Turismo y, mientras yo me entretenía haciendo unas fotos de lo que fue la casita de los guardeses, les contó a mis compañeras una extraña historia de fantasmas, propia del Iker Jiménez ése. Yo pillé algunas frases sueltas, pero más o menos, la cosa sucedió así:
La antigua casa de los guardeses
La casa aún no había sido adquirida por el Ayuntamiento, y los guardeses vivían en la pequeña casita que hay en la entrada. Cuentan que había una señora que pasaba todas las tardes por allí delante, y se quedaba contemplando la casa con aire melancólico. Una de las veces, entablaron conversación con ella, ofreciéndole entrar a ver los jardines, y les contó no era necesario, que ya los conocía porque había vivido allí, pero su padre, sin necesidad, había vendido la casa donde tan buenos ratos había pasado. Poco tiempo después, la finca pasó a ser propiedad municipal y, limpiando la casa, encontraron bastante documentación de anteriores moradores. En unas fotos que aparecieron por un cajón, reconocieron a la señora que les había estado visitando, pero alguien que conocía a la familia les dijo que no podía ser, pues ésta había muerto 10 años antes. Pero la cosa no acabó ahí. Cuando ya los jardines estaban abiertos al público, una niña que los visitaba con su madre, se empeñó en entrar a la casa. Cuando le dijeron que no se podía, señalando a una de las ventanas del primer piso preguntó ¿y si no se puede entrar, por qué está ahí esa señora? Un tiempo más tarde, otra visitante, entabló conversación con la persona de Turismo que estaba de guardia, y le comentó si sabían que tenían el fantasma de una señora en la casa. Ella era médium y tenía la facultad de poder verlos, y le contó que la había visto en distintas ocasiones, siempre en el mismo sitio, señalando entonces la misma ventana que había dicho la niña.

La chica nos contó todo esto de modo distendido, e incluso bromeó sobre que había un premio especial para quien fotografiara al fantasma, pero traslucía un tonillo de temor en su voz y nos confesó que no estaba muy tranquila por allí cuando no había nadie. Lo cierto es que resultaba inquietante mirar hacia los cristales de las viejas ventanas, y en el jardín, pese a la luz del sol, uno no estaba del todo centrado cuando perdía de vista a los demás.

Y esto es todo lo que puedo contarles. Si alguna de mis acompañantes lee esto y detecta algún error en lo que he dicho, que lo corrija en forma de comentario. Mientras, esperaremos el resultado del concurso, aunque no tengo muchas esperanzas, pues cuando vi las fotos tranquilamente en casa, me defraudaron bastante.

2 comentarios:

ara dijo...

Doy fé de que así fué la história de la sra. Dolores; andaba usted despistado capturando imágenes, pero con la oreja bien puesta! jjeje

Y gracias a tu relato el próximo año nos pondrán almuerzo! yiuuuuju

Eres un buen narrador : ) volveré por aquí a ver que nos cuentas

Un saludo

Ara.

Pejiguera dijo...

Gracias por la visita, Ara, y por el comentario. :-)

A ver si es cierto lo del almuerzo. No estaría nada mal, y sería una excusa perfecta para seguir un ratito por la tarde...

Vuelve cuando quieras, sabes que eres bienvenida.

Nos vemos.